Del caos a la oportunidad: el Aeropuerto de Zaragoza reorienta rutas y suma cargueros pese al conflicto en Irán
Si hasta hace tres semanas los destinos eran Dubai y Doha, ahora se reparten entre Estambul en Turquía, Almaty (Kazajistán) y Bakú, en Azerbaiyan

Avión de carga en el Aeropuerto de Zaragoza / AENA

Zaragoza
El Aeropuerto de Zaragoza reconfigura las rutas de carga hacia Asia por la guerra en Oriente Medio. Si hasta hace tres semanas los destinos eran Dubai y Doha, ahora se reparten entre Estambul en Turquía, Almaty (Kazajistán) y Bakú, en Azerbaiyan.
El peor parado ha sido el sector textil, el sector que más uso hace del aeropuerto para mandar su mercancía como Inditex. Según explica en Radio Zaragoza Ángel Gil, gerente del Clúster de la Logística en Aragón, "han tenido que sufrir reprogramaciones y, además, se han perdido en torno a 1.000 vuelos regulares. Sin embargo, se han llegado a programar hasta 100 vuelos chárter".
Gil asegura a Radio Zaragoza que las empresas que se ven obligadas a reconfigurar sus rutas incrementan sus costes cerca de un 30%. Aunque el servicio no se ve mermado, sí que retrasan las entregas a sus clientes.
Otros sectores afectados
Salvando las distancias, este no es el único sector afectado por la ofensiva, ni el único que depende de los vuelos de carga para hacer llegar sus productos a los clientes. "Las empresas que se dedican a los bienes de equipo han tenido que cancelar algunos vuelos", añade el presidente del Clúser de la Logística en Aragón.
Zaragoza se posiciona
Pese al contexto de incertidumbre por la guerra, el Aeropuerto de Zaragoza refuerza su papel estratégico como puerta de entrada de componentes clave para la industria, posicionándose como el punto de recepcción para semicondutores y componentes electrónicos. Lo confirma un trabajador de Groundforce, la empresa de servicios aeroportuarios en la terminal de Zaragoza, Iván Sánchez, que explica que "aproximadamente esta semana tenemos 4 cargueros más".
Por eso, no descarta este representante de UGT que haya más contrataciones para dar respuesta a todo este volumen de trabajo, "pese a que parecía al principio que iba a ser al revés", concluye Sánchez.




