La rehabilitación de la Nave de la Azucarera de Monzón entra en su recta final
Este verano se espera que esté concluida la mejora integral

El alcalde Isaac Claver visita las obras de la nave azucarera

Monzón
En noviembre de 2024 se puso la primera piedra de las obras de rehabilitación de la Institución Ferial-nave polivalente Azucarera de Monzón con un presupuesto de 4.230.464,37 euros. Los trabajos han entrado en la recta final para estar concluida en verano y cumplir con los plazos de justificación de la subvención conseguida con cargo a los fondos europeos.
Isaac Claver, alcalde de Monzón, que ha seguido la evolución de los trabajos muy de cerca explica que “se cumplen 4 años desde que comenzamos a dar forma a lo que sería esta futura nave a través del concurso de ideas que lanzamos a nivel nacional. Cuatro años desde ese momento y 16 meses después de comenzar las obras, a pesar de las dificultades técnicas que han surgido durante la ejecución y de las lluvias de los últimos meses, que también han retrasado algunos trabajos, ya encaramos la recta final. La ampliación y zona nueva de la nave nos permite ganar 1.500 m2 y garantizar todos los aspectos de seguridad y evacuación. Además, ya está completada la nueva cubierta y, sobre la misma, se están instalando placas solares y, junto al desarrollo de los trabajos de interior, pronto comenzará el pintado de toda la fachada exterior. Estamos muy ilusionados con esta obra que va a permitir a Monzón disponer de un recinto moderno y preparado para todo tipo de eventos”.
El proyecto tiene una subvención conseguida de fondos europeos por importe de 2.356.999,57 euros de la línea 2 de la convocatoria de ayudas para la rehabilitación de edificios de titularidad pública (PIREP), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. La UTE Proforma Ejecución de Obras y Restauraciones S.L. -Mascún Obra Civil S.L. se encarga de la ejecución del proyecto redactado por el arquitecto Jorge Tárrago y su equipo.
En total se rehabilitan 2.290m2, a los que se suman 1.516 de ampliación, más 1.015 de urbanización, es decir, la nave resultante se amplía sustancialmente respecto de la actual.
Recordar que el proyecto se encuentra como prioritario dentro del Plan Estratégico #MiMonzón2030 con un concurso de ideas para arquitectos que nació a principios de 2022, año en el que se presentó a los fondos europeos, que se resolvieron en la primavera de 2023. Desde entonces, se trabajó en la licitación del proyecto y su ejecución que corrió a cargo del arquitecto Jorge Tárrago, que, además, es catedrático en la Universidad de Navarra.
Los fondos PIREP no permiten derribar la nave sino rehabilitarla, así que se mantiene la esencia de la infraestructura centenaria, pero adaptándola a las necesidades y normativa del siglo XXI con todas sus medidas de seguridad.
Proyecto
Fechas importantes: Concurso de ideas mayo 2022 / diciembre 2023, proyecto julio 2024, inicio de obra noviembre de 2024 y final de obra estimado verano de 2026.
La primera premisa se basa en la conservación de la edificación original hasta donde es posible, asumiendo las sucesivas transformaciones y derribando y rehaciendo aquello que no sea reutilizable (que, en cualquier caso, se reciclará o revalorizará). Esto es, se recupera la morfología original para transformar la nave en un espacio multifuncional y polivalente al servicio de la ciudad.
La segunda premisa es definir las acciones imprescindibles para devolver el edificio a su vida útil (reparación de morteros, mejora de aislamientos, reparación y/o mejora de forjados y soleras, etc.). Eso permite recuperar su imagen de patrimonio industrial heredado y aumentar el potencial y versatilidad de todos los espacios. La recuperación de la imagen de edificio industrial devuelve al lugar el carácter de símbolo de una época, a la vez que hacen de nuevo al edificio y su entorno partícipes de la reactivación de la ciudad y de su compromiso con el espacio público, las nuevas tecnologías y la sostenibilidad.
La tercera premisa es establecer un diálogo con el contexto y la historia más amplio, incluyendo el parque de la Azucarera; los nuevos espacios porticados replican el carácter modular del edificio original, pero con un lenguaje más contemporáneo, y actúan como una extensión física del parque, permitiendo salvar la diferencia de cota entre la ciudad y el parque para enfatizar su accesibilidad universal y la unidad del espacio público.
La cuarta premisa es elaborar una propuesta sostenible medioambientalmente, tanto respecto a la preexistencia como a la nueva intervención, que parte de presupuestos termodinámicos. Adosada al sur de la nave se plantea una pieza de nueva planta, a modo de vestíbulo, tanto en planta baja como en el nivel de planta primera, que actúa a modo de invernadero para generar un efecto de colchón térmico.
La quinta premisa es la construcción de una pieza de servicios y a modo de ‘mochila energética’, adosada a su alzado este y entre ésta y la nave contigua, que alberga todos los servicios generales (almacenamiento, aseos, camerino, despachos y comunicaciones) y agrupa las instalaciones y con la que garantizaremos obtener el primer edificio PEB (Positive Energy Building) de Monzón, muy por encima de los objetivos PIREP y hacerlo en los plazos de ejecución previstos.
Historia
La Azucarera fue la primera industria implantada en Monzón en el año 1929. La localidad, eminentemente agrícola, vio modificado notablemente su paisaje desde la construcción de la primera fábrica, que acogía toda clase de producción remolachera de la provincia de Huesca y gran parte de la de Lérida. En 1970 la industria fue desmantelada. Posteriormente, ha pasado de ser una fábrica alejada del centro urbano de Monzón a integrase perfectamente en el tejido urbano al convertirse en un parque municipal conservando y rehabilitando parte de los elementos que conformaban el conjunto original. Este edificio fue adquirido por el ayuntamiento y realizó distintas modificaciones.




