Salud y bienestar

Celia Anglés: "El autismo no es una enfermedad, es una manera de estar en el mundo"

Con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, la directora técnica de la Fundación Atención Temprana reivindica la importancia de conocer y comprender esta condición para construir una sociedad más inclusiva

Uno de los niños de la asociación utilizando algunas de las instalaciones en la sede de la Asociación 'Soy tu voz', en la Casa de la Cultura / Antonio Plaza

Zaragoza

En el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo la Fundación Atención Temprana reivindica la importancia de conocer y comprender esta condición. “No se trata de una enfermedad, sino de una manera de estar en el mundo”, subraya la directora técnica de la Fundación Atención Temprana, Celia Anglés.

En Hoy por Hoy Aragón ha recordado que la palabra clave del día es precisamente concienciación: acercar la realidad del autismo a toda la ciudadanía para facilitar la comprensión de las particularidades de los niños, niñas y adolescentes con esta condición. “Cuando logramos entenderles, podemos adaptarnos mejor a ellos. Tienen especialidades y particularidades muy interesantes, de las que también podemos aprender”, destaca.

Detecciones cada vez más tempranas

La Fundación Atención Temprana trabaja desde hace más de dos décadas con menores con autismo. En este periodo, explica Anglés, la detección ha evolucionado de forma notable. “Hace 20 años el diagnóstico llegaba a los 4 o 5 años, cuando los niños entraban en la etapa escolar. Hoy vemos indicadores ya en torno a los 12 meses”, señala.

Esta detección precoz es consecuencia directa de la mayor sensibilización. Aunque estos primeros signos no suponen necesariamente un diagnóstico cerrado, permiten iniciar intervenciones desde muy temprano, incluso antes de que el diagnóstico esté definido por completo. Gracias a ello, muchos menores llegan a las aulas a los 3 años con apoyos específicos ya activados.

“Por eso parece que hay un aumento de casos: realmente lo que hay es una mayor capacidad para detectarlos y poner en marcha cuanto antes los recursos necesarios”, explica.

El acompañamiento a las familias, un pilar esencial

El camino de las familias también ha cambiado radicalmente. “Afortunadamente ya no tienen que pasar por ese peregrinaje de especialista en especialista”, recuerda Anglés. Ahora, cuando un pediatra detecta un posible indicador, deriva directamente a Atención Temprana.

La Fundación cuenta actualmente con 25 sedes en Zaragoza y Teruel, incluyendo zonas rurales donde el acceso a los servicios resulta más complejo. Cada caso se aborda según la edad del niño, el momento emocional de la familia y la manera en la que han recibido la información. “Hay un impacto inicial, pero los equipos están formados para acompañar no solo al niño, sino también a la familia. Ellas necesitan sentirse seguras para poder sostener a sus hijos”, finaliza.