El proyecto del Huerva ha acercado a los zaragozanos a su río con actividades abiertas y divulgativas
Guillermo Orduña ha destacado en SER Sostenibles cómo la programación municipal en torno a las obras del Huerva ha permitido a la ciudadanía conocer su transformación, aprender sobre biodiversidad y disfrutar del entorno natural del río.
SER Sostenibles 310326
Zaragoza
La reforma del río Huerva ha dado mucho que hablar en Zaragoza, pero durante el último mes también ha ofrecido algo poco habitual: la posibilidad de que la ciudadanía se convirtiera en protagonista del proceso de transformación. Así lo ha contado esta semana Guillermo Orduña en el espacio SER Sostenibles de Hoy por Hoy Zaragoza, donde ha destacado una programación que, ha explicado, “nos ha regalado la oportunidad de entender, disfrutar y participar”.
Orduña ha recordado que el proyecto ha sido muy visible en los últimos años por la magnitud de las obras y por las opiniones que ha despertado entre vecinos y colectivos afectados. Sin embargo, ha preferido detenerse en una vertiente “divertida, didáctica y muy bien pensada”: las actividades organizadas junto al Puente de Parque Grande, en la zona donde se ha instalado la exposición permanente sobre la reforma del Huerva.
Durante casi todo el mes de marzo, cada tarde ha habido talleres y propuestas abiertas a cualquier persona que pasara por allí. Según relataba Orduña, que ha vivido la experiencia “como un ciudadano más”, siempre había movimiento, plazas disponibles y personal dispuesto a explicar. La clave, ha subrayado, ha sido que “las actividades estaban orientadas a que aprendiésemos participando, no solo a que recibiésemos un mensaje”.
Entre estas actividades han destacado los talleres de creación de casas nido para pájaros, refugios para murciélagos y hoteles de insectos. Cada construcción ha servido para explicar cómo funcionan los ecosistemas del entorno del Huerva, cómo distintas especies necesitan cavidades específicas y cómo su presencia contribuye a mantener el equilibrio ambiental y evitar plagas. Además, se han utilizado materiales recuperados, retales de madera, cañas o tapones, en un guiño práctico a la economía circular.
La programación ha incluido también zonas de juego infantil y visitas guiadas a las obras, una opción que muchas personas han agradecido. “Es una manera de derribar vallas, de explicar sobre el terreno qué se está haciendo y por qué”, ha señalado Orduña, recordando que el Huerva ha sido históricamente un río maltratado, sobre todo tras la expansión industrial aguas arriba. Eso provocó la pérdida de buena parte de su vida acuática, que ahora comienza a recuperarse en tramos como Cuarte o La Junquera.
Además, se ha producido un pódcast recopilando los sonidos de la naturaleza en torno al Huerva, una muestra, ha dicho Orduña, de que “hay vida y merece la pena escucharla”. Para quienes quieran vivirla en directo, ha recomendado pasear a primera hora de la mañana por el Parque Grande, donde en cualquier época del año puede escucharse una sorprendente variedad de trinos.