El Gobierno de Aragón rechaza proteger como BIC el antiguo edificio de Correos y permitirá su derribo
Un informe técnico externo concluye que el inmueble "no reúne valores suficientes de singularidad ni relevancia patrimonial"


Zaragoza
El Gobierno de Aragón rechaza considerar Bien Interés Cultural (BIC) al antiguo Edificio de Correos en el Portillo de Zaragoza y podrá ser derruido. Se da respuesta de este modo a las peticiones registradas por parte de dos particulares y de la Asociación Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA), en las que solicitaban la protección del edificio, alegando que se encuentra incluido en el registro de arquitectura de la Fundación Docomomo Ibérico como un ejemplo relevante de la arquitectura contemporánea en España y que es considerado uno de los testimonios “vivos” y más representativos del estilo brutalista en Aragón.
La Dirección General de Patrimonio Cultural suspendió el pasado 12 de febrero de forma cautelar los trabajos que habían comenzado a realizarse en este inmueble para estudiar las peticiones de protección.
La Dirección General de Patrimonio Cultural, y el referido informe técnico considera que el edificio "no reúne valores suficientes, atendiendo a los criterios de singularidad, relevancia, integridad y autenticidad, para su declaración como Bien de Interés Cultural ni, subsidiariamente, como Bien Catalogado".
Entre los motivos que sostienen esta decisión, advierten que el edificio "no puede adscribirse al movimiento brutalista", dado que "no concurren en él los rasgos definitorios de esta corriente --expresión estructural, sinceridad en el uso de materiales o el protagonismo del hormigón visto--, y se observa que se trata más bien de una edificación que se encuadra en la arquitectura funcional de su época, con soluciones constructivas y compositivas habituales en esos años, pero que no alcanzan un grado de excepcionalidad".




