Sociedad

Entierran a Benito Barcos en Fuendejalón tras exhumarlo del valle de Cuelgamuros: "Lo triste es que no está ninguno de sus nietos"

Fue fusilado en Borja por militar en la UGT a los 61 años y dejó atrás cuatro hijos

Acto de entrega de los restos de Benito Barcos

Zaragoza

Los restos de Benito Barcos Laborda ya descansan en su pueblo natal, Fuendejalón, en la provincia de Zaragoza. Fue asesinado en agosto de 1936 por el bando franquista y su cadáver fue trasladado, junto al de otras víctimas y sin consultar a sus familiares, al valle de Cuelgamuros, entonces conocido como Valle de los Caídos.

Fue enterrado este domingo en un emotivo acto organizado por la Asociación de Familiares y Amigos Asesinados y Enterrados en Magallón (AFAAEM). Benito fue fusilado en Borja a los 61 años y dejó atrás cuatro hijos. Sus cuatro nietos no han podido presenciar este momento porque ya han fallecido. Uno de ellos “siempre estaba detrás preguntándose dónde estaba el abuelo”.

Su viuda, Carmen Ondiviela, explica que Benito “era sastre y militaba en la UGT”. Eso les pareció motivo a sus asesinos para fusilarlo en el cementerio de Borja. “Tenía ideas progresistas. Pensaba diferente, como mucha gente pensamos, pero siempre respetando a los demás”.

Cuenta que intentó escapar cuando se lo llevaban a la muerte. “Se intentó tirar del camión, pero lo cogieron. A su hijo mayor también intentaron llevárselo, pero se escondió”, ha relatado a la Cadena SER. “Lo triste es que sus nietos, mi marido y mis dos cuñados no están ya ninguno, y son los que más habían luchado”.

La asociación y la familia han trabajado durante cuatro años para poder recuperar los restos y trasladarlos a su pueblo natal. Siempre habían pensado que se encontraban en Borja, pero un conocido les avisó de que podían estar en “una saca” en el valle de Cuelgamuros.

La identificación fue posible gracias al ADN de sus bisnietos. “Ojalá fuera otra historia menos dramática. Pido a las generaciones futuras que no se olvide y que no se repita. Tenemos que respetarnos unos a otros; las guerras son lo que nos lleva por mal camino en el mundo”, ha concluido.