Opinión

Pepe Verón: "Los servicios públicos no se mantiene solo"

El director del grado de Periodismo de la Universidad de San Jorge, Pepe Verón

Zaragoza

Hace unos días comenzó la campaña de la declaración de la renta, y se nota. Basta con pasar cinco minutos por redes sociales para encontrarse con el nuevo gurú fiscal de guardia. Vídeos cortos, música épica y un mensaje claro: Hacienda te roba y ellos saben cómo evitarlo. A eso se suma el eslogan político fácil: “recaudan mucho porque se lo llevan”, “el Gobierno se forra a tu costa”. Y así, a fuerza de repetirlo, la mentira va calando.

Conviene recordarlo despacio y claro: ni Pedro Sánchez ni Jorge Azcón, ni ningún político de ningún gobierno en España, gana un céntimo más por recaudar más impuestos. No funciona así. Los impuestos no van a un bolsillo privado; van a una caja común de la que salen hospitales, colegios, carreteras o la ayuda cuando todo falla. No es poesía fiscal, es contabilidad básica.

El problema es que la desinformación fiscal es cómoda. Simplifica, enfada y da 'likes'. Presenta los impuestos como un atraco y al Estado como un enemigo. Y eso tiene efectos: erosiona la confianza, alimenta la desafección y abre la puerta a discursos cada vez más broncos.

En Aragón, como en cualquier sitio, basta con que falte un servicio para recordar para qué servían los impuestos que ayer llamábamos robo. La democracia, como los servicios públicos, no se mantiene sola. También se paga con información honesta.