Una empresa de desinfectantes de Sabiñánigo afronta el aumento de costes por la ofensiva en Irán
Orache desinfección soporta ya subidas de hasta un 12% en los envases de sus productos que exporta a todo el mundo

Orache Desinfeccion, que exporta el 80% de su producción, sigue con inquietud el bloqueo de EEUU al estrecho de Ormuz en el golfo pérsico

Zaragoza
La industria química contiene la respiración ante las últimas subidas por la guerra de EEUU en Oriente Próximo. Un ejemplo está en la empresa aragonesa Orache Desinfección, con sede en Sabiñánigo, que ha empezado a a notar el impacto del encarecimiento del petróleo y de la energía.
La compañía, dedicada a la fabricación de productos desinfectantes y detergentes para uso doméstico e industrial y con una plantilla de 42 personas, exporta el 80% de su producción a mercados como Europa, Estados Unidos y Australia.
Aunque todavía es pronto para cuantificar cómo afectará a su cuenta de resultados, la dirección de la empresa confirma un aumento significativo de los costes. “Los envases plásticos han subido ya hasta un 12% respecto a los precios anteriores al estallido del conflicto, y el transporte entre un 8% y un 10%”, explica Laura Gracia, directora general de Orache Desinfección.
A esto se suma el encarecimiento de la energía y del gasóleo, con la incertidumbre de que estos incrementos puedan ir a más si la situación se prolonga en el tiempo. El aumento del precio del combustible está teniendo un efecto directo tanto en la llegada de materias primas como en las exportaciones.
“En el momento en que hay desplazamiento de mercancías, la subida de los carburantes se traslada automáticamente al coste”, señala Gracia. También se ha registrado un repunte en el precio de los contenedores marítimos, lo que complica aún más la logística internacional.
Por el momento, la empresa mantiene una posición de cautela. Sin embargo, si el contexto actual se mantiene, Orache no descarta trasladar parte de estos incrementos al precio final de sus productos. “Somos prudentes, pero si estos costes se consolidan en el tiempo, será inevitable repercutirlos a nuestros clientes”, apunta la directora general.
En cuanto al riesgo de desabastecimiento, la compañía lanza un mensaje de tranquilidad: el suministro de materias primas químicas necesarias para la producción está, por ahora, garantizado.
Orache Desinfección no es ajena a las tensiones internacionales. La empresa lleva años sufriendo el impacto de las políticas comerciales de Estados Unidos.
Las medidas arancelarias impulsadas durante la presidencia de Donald Trump obligaron el pasado año a duplicar el coste de cada envío respecto a lo que se pagaba antes de los incrementos, afectando directamente a su competitividad en uno de sus principales mercados exteriores.




