Sociedad

Ercros Monzón: Siete décadas de innovación química

La planta de Monzón refuerza su competitividad europea tras su integración con el grupo Bondalti

Entrevista con Rafael Mancho, Ercros Monzón

Monzón

La planta de Ercros en Monzón continúa evolucionando para adaptarse a las exigencias del mercado químico actual. Lo que comenzó hace más de 70 años aprovechando la infraestructura ferroviaria y los recursos energéticos de la zona, se ha transformado hoy en un centro puntero en química fina y plásticos avanzados. Según Rafael Mancho, responsable del centro, la planta ha pasado de la industria pesada a especializarse en formulaciones específicas de compuestos de PVC y polímeros para sus clientes.

Medalla de Oro EcoVadis

Uno de los hitos más recientes de la factoría es la obtención de 85 puntos en la evaluación de Ecovadis, lo que le ha valido una medalla de oro. Este reconocimiento sitúa a la empresa dentro del 5% de las compañías mejor calificadas a nivel mundial en materia de sostenibilidad, ética y prácticas laborales.

Mancho destaca que, aunque Ercros lleva años realizando informes de sostenibilidad, la normativa europea actual obliga a las empresas cotizadas a seguir estándares muy estrictos en temas medioambientales y de derechos humanos. "Es un orgullo estar en ese nivel de calificación entre todas las empresas auditadas", afirma el responsable.

Bioplásticos y el eje del Cinca

La planta de Monzón no solo produce, sino que también es un cerebro tecnológico para el grupo. Un tercio de su personal está dedicado exclusivamente a I+D. Este departamento es fundamental para el desarrollo de nuevos bioplásticos de origen biológico y compostables, además de dar soporte técnico a otros centros como la fábrica de Vila-seca.

Este dinamismo refuerza el potencial del eje industrial Barbastro-Monzón-Binéfar, considerado el segundo motor económico de Aragón después de Zaragoza.

Ercros y Bondalti

Ercros inicia ahora una fase estratégica tras unirse al grupo portugués Bondalti (perteneciente al Grupo José de Mello). Esta integración busca crear un gigante químico con mayor capacidad para competir "de tú a tú" con las grandes corporaciones europeas.

La unión suma los aproximadamente 1.300 trabajadores de Ercros a los 700 de Bondalti, permitiendo una mayor solidez en un contexto donde el tamaño es crítico para la supervivencia industrial. "Esto afianza que tengamos negocio para muchos años", concluye Manchp, subrayando la estabilidad que esta operación aporta a la sede de Monzón.