Día Mundial de la Voz: hablar alto también pasa factura a nuestra salud vocal
Logopedas alertan del abuso de la voz en España y recuerdan que el silencio, la hidratación y bajar el volumen son claves para evitar disfonías

Hoy por Hoy Zaragoza y el Día Mundial de la Voz (16/04/26)
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Zaragoza
Este 16 de abril se celebra el Día Mundial de la Voz, una fecha que invita a reflexionar sobre un instrumento al que apenas prestamos atención hasta que falla. En España, y especialmente en comunidades donde el volumen forma parte del carácter social, el abuso vocal es una constante que acaba pasando factura. “Vivimos en una sociedad en la que nos gusta hablar, hablar todos a la vez y por encima del ruido”, explica Laura Martín, logopeda y vocal del Colegio Profesional de Logopedas de la comunidad. Una costumbre que se traduce en disfonías, afonías y lesiones vocales cada vez más frecuentes.
Desde conversaciones a gritos en bares o patios interiores hasta jornadas laborales enteras elevando la voz, los ejemplos son numerosos. “Parece que quien más fuerte habla tiene más razón, y eso nos perjudica”, advierte la especialista. Profesiones como docentes, periodistas, dependientes, cantantes o locutores están especialmente expuestas, pero el problema va mucho más allá del ámbito laboral.
Cuando la voz se rompe
Según Martín, uno de los errores más comunes es no darle importancia a una ronquera persistente. “No es lo mismo una pérdida de voz puntual que arrastrar disfonías encadenadas durante meses”, señala. En consulta, los diagnósticos más habituales son nódulos por sobreuso, edemas (inflamación de las cuerdas vocales) y alteraciones asociadas a malos hábitos de salud como el tabaco.
También existen casos más complejos relacionados con cirugías de cabeza y cuello, como las del cáncer de tiroides, que pueden dañar nervios implicados directamente en la movilización de la laringe.
Mitos y falsas soluciones
Entre los remedios caseros más extendidos, la logopeda es clara: “Los caramelos de menta no ayudan”. Tampoco las gárgaras o las infusiones calientes son la solución milagrosa que muchos creen. “Dan una falsa sensación de alivio. Ni las gárgaras ni una infusión llegan a las cuerdas vocales, porque pertenecen al sistema respiratorio, no al digestivo”.
El riesgo, explica, es sentir una mejora momentánea y volver a forzar la voz, agravando el problema. La hidratación es esencial, sí, pero debe ser constante, no un recurso puntual.
La receta: descansar y bajar el volumen
La recomendación principal puede parecer sencilla, pero no siempre es fácil de cumplir: no hablar. “Los reposos vocales bien pautados son fundamentales”, apunta Martín, aclarando que no se trata de guardar silencio absoluto durante días, sino de aprender cuándo y cómo descansar la voz.
Otro factor clave es el volumen. “El nivel de decibelios es uno de los principales predictores de disfonía”. Bajar apenas cuatro o cinco decibelios, especialmente en el canto o en profesiones de voz hablada, apenas se percibe para quien escucha y reduce enormemente el impacto sobre las cuerdas vocales. No es casualidad que artistas como cantantes profesionales guarden silencio antes de una actuación o adapten el registro según su estado vocal. Una estrategia que permite alargar carreras y evitar lesiones irreversibles.
En este Día Mundial de la Voz, los expertos lanzan un mensaje claro: hablar menos, hablar más bajo y cuidar hábitos básicos como la hidratación puede marcar la diferencia entre una voz sana y una que termina rompiéndose. Porque, aunque no lo parezca, la voz también se lesiona… y el silencio, a veces, es la mejor medicina.




