Quince años del despegue definitivo del aeropuerto de Teruel
La llegada de Tarmac marcó el inicio de un proyecto que hoy es uno de los principales motores económicos de la provincia

Simón Casas, en Hoy por Hoy Teruel
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
TERUEL
Se cumplen quince años de un momento clave para el aeropuerto de Teruel. El 18 de abril de 2011 llegó la oferta de Tarmac Aerosave para instalarse en la infraestructura, una decisión que cambió el rumbo de un proyecto que entonces despertaba dudas y que hoy es una referencia internacional en mantenimiento, estacionamiento y reciclaje de aeronaves.
El aeropuerto estaba prácticamente terminado, a falta de permisos para comenzar a operar, cuando se abrió por segunda vez el proceso de licitación. Al frente de aquel momento decisivo estaba Simón Casas, entonces director general de Transportes del Gobierno de Aragón y uno de los principales impulsores del proyecto. La propuesta de Tarmac fue la única que cumplía con las garantías técnicas y económicas exigidas. Detrás había un potente respaldo industrial, con Airbus implicada en una estrategia europea de reciclaje de aviones, en plena crisis económica y en un contexto marcado por el fracaso de otros aeropuertos en España.

Imagen de 2011, cuando se adjudicó a Tarmac la gestión del Aeropuerto de Teruel. Segundo a la Izquierda, Simón Casas.

Imagen de 2011, cuando se adjudicó a Tarmac la gestión del Aeropuerto de Teruel. Segundo a la Izquierda, Simón Casas.
Casas recuerda que no fue un camino fácil: sin experiencia previa en este tipo de infraestructuras, sin mano de obra especializada y con una fuerte oposición política, el proyecto salió adelante gracias a una apuesta clara por un modelo de bajo coste, independiente de AENA y con gastos de explotación muy controlados.

Imagen del sobre de la propuesta técnica presentada por Tarmac

Imagen del sobre de la propuesta técnica presentada por Tarmac
La implantación de Tarmac supuso un punto de inflexión. La empresa asumió inversiones clave sin recibir subvenciones públicas y permitió que el aeropuerto cubriera sus costes desde el primer momento. A partir de ahí, la actividad no ha dejado de crecer y ha atraído a nuevas empresas del sector aeronáutico.

Primer avión de Tarmac en Teruel. Agosto de 2013.

Primer avión de Tarmac en Teruel. Agosto de 2013.
Uno de los puntos más controvertidos en la evolución del aeropuerto ha sido el debate judicial sobre la exclusividad de Tarmac.
Simón Casas recuerda que el pliego de concesión recogía expresamente que las actividades de estacionamiento, mantenimiento y desmantelamiento de aeronaves se prestarían con carácter exclusivo en el recinto aeroportuario adjudicado, una condición que —subraya— fue determinante para todas las empresas interesadas desde el inicio. Sin embargo, una interpretación posterior ha permitido abrir la puerta a nuevas concesiones en superficies ampliadas, una decisión avalada por los tribunales, aunque, según Casas, contradice el espíritu con el que se diseñó el proyecto y la idea inicial de vincular de forma clara la identidad del aeropuerto a su operador principal.




