Aragón denuncia la espera eterna de sus comunicaciones: carreteras deterioradas y una estación de cercanías abandonada en Zaragoza
Servicios públicos, transporte y movilidad están en el punto de mira. El medio rural clama por carreteras seguras mientras la estación de cercanías de Miraflores simboliza el abandono ferroviario en la capital aragonesa
Hoy por Hoy Zaragoza y la Estación Miraflores
Zaragoza
Aragón aprovecha la celebración de San Jorge y la Semana de Aragón para revisar el estado de uno de los grandes pilares del bienestar colectivo: los servicios públicos que vertebran el territorio. Entre ellos, el transporte y las comunicaciones vuelven a situarse en el centro del debate, con ejemplos que evidencian una reclamación compartida desde hace años tanto en el medio rural como en la capital.
Hoy por Hoy Zaragoza carreteras, transporte e infraestructuras (22/04/26)
Uno de los símbolos de esta situación es la estación de cercanías de Miraflores, en Zaragoza. Inaugurada en 2008 como un nodo estratégico del eje este de la ciudad, es hoy una infraestructura infrautilizada y deteriorada, señalada reiteradamente por vecinos y usuarios como un espacio abandonado. Pese a su cercanía a equipamientos como el pabellón Príncipe Felipe o la Facultad de Veterinaria, la estación presenta problemas de accesibilidad, falta de servicios básicos, ausencia de personal y deficiencias de seguridad, además de una mala conexión con el transporte urbano.
Los testimonios recogidos coinciden en una sensación de dejación institucional. Usuarios que acceden a primera hora de la mañana denuncian la falta de baños, vigilancia o atención directa, así como el miedo a utilizar unas instalaciones aisladas y poco iluminadas. Desde el tejido vecinal se insiste en que Miraflores ha quedado fuera del proyecto real de movilidad de Zaragoza, pese al crecimiento urbanístico previsto en su entorno.
Pero la problemática de las comunicaciones no se limita a la capital. En el medio rural aragonés, la reivindicación se repite con especial intensidad en torno al estado de varias carreteras autonómicas y provinciales que siguen esperando obras de remodelación integral. En la comarca de las Cinco Villas, vecinos de Ayerbe, Ardisa y Vizcarroes denuncian el deterioro progresivo de la A‑125, agravado por las lluvias de los últimos meses, con baches, grietas e incluso inundaciones que afectan a la seguridad vial y a la vida cotidiana.
Alcaldes y residentes alertan de que estas vías son esenciales para acceder a servicios básicos como el trabajo, la educación, la sanidad o el comercio. En Ardisa, con apenas 80 habitantes, el alcalde advierte de que la falta de una carretera en condiciones condiciona la calidad de vida y dificulta la llegada de nuevos pobladores, un obstáculo más en la lucha contra la despoblación.
Situaciones similares se repiten en otros puntos de la provincia de Zaragoza, como en los entornos de Undués de Lerda, Sangüesa, Vijuesca, Torrelapaja, Jaraba o Miedes, donde los vecinos llevan años reclamando mejoras que no terminan de llegar. Aunque el Gobierno de Aragón y la Diputación de Zaragoza han anunciado inversiones en algunos tramos, muchas reivindicaciones arrastran décadas de retraso y soluciones parciales.
A estas carencias se suma el tren en el medio rural, otra infraestructura clave cuya modernización avanza con lentitud. La línea Zaragoza–Calatayud–Guadalajara, considerada estratégica, acumula retrasos en unas obras que debían haber concluido en 2025. Plataformas ciudadanas denuncian un servicio deficiente, horarios poco útiles y la falta de información sobre actuaciones pendientes como la supresión de pasos a nivel en municipios como Morata o Ariza.
Desde las asociaciones y ayuntamientos insisten en que las buenas comunicaciones no son un lujo, sino un requisito imprescindible para garantizar la igualdad de oportunidades, fijar población y sostener la actividad económica. Un mensaje que, desde el medio rural hasta la estación de Miraflores, vuelve a repetirse este San Jorge: Aragón sigue esperando que sus infraestructuras estén a la altura de sus necesidades.