Ocho rescates y once personas auxiliadas en el Pirineo de Huesca durante el puente de San Jorge
La gran mayoría por caídas y lesiones en actividades como senderismo, esquí de montaña o barranquismo
Una de las actuaciones durante este puente de San Jorge
Huesca
La Guardia Civil ha llevado a cabo ocho rescates entre el 23 y el 26 de abril en distintos puntos del Pirineo oscense y el Prepirineo, coincidiendo con el puente de San Jorge. En total, once personas resultaron auxiliadas, la mayoría por caídas y lesiones durante la práctica de actividades de montaña, senderismo, esquí de montaña, barranquismo y espeleología.
En todos los casos fue necesaria la intervención de los GREIM, con apoyo de la Unidad Aérea de Huesca y personal sanitario del 061, tras recibir los avisos a través del 112 SOS Aragón, canalizados por la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca.
La primera intervención del puente se produjo a las 15.30 horas del día de San Jorge en las inmediaciones de la cresta del pico La Zapatilla (Aísa), donde un montañero sufrió una caída por una canal debido a una mala planificación de la actividad. Presentaba una herida abierta en una pierna y policontusiones, por lo que fue evacuado en helicóptero hasta la helisuperficie de Jaca y trasladado posteriormente al hospital. El herido era un varón de 46 años, vecino de Vitoria (Álava).
Actuación de la Guardia Civil para rescatar a un esquiador de montaña en el pico de la Zapatilla
El 24 de abril, a las 12.30 horas, una senderista resultó herida en las inmediaciones de Rodellar tras tropezar al bajar de un puente, lo que le provocó la fractura de un tobillo. Fue evacuada por aire y trasladada al Hospital San Jorge de Huesca. Se trata de una mujer de 50 años, vecina de Zaragoza.
La jornada del 25 de abril concentró el mayor número de actuaciones, con cuatro avisos.
El primero se registró a las 09.40 horas en el Pico Portillón Superior, en el Parque Natural Posets-Maladeta (Benasque), donde una esquiadora de montaña se lesionó un tobillo tras precipitarse por unas rocas. Fue evacuada hasta la helisuperficie de Benasque, continuando posteriormente por sus propios medios tras la valoración médica. Es una mujer de 42 años, vecina de la provincia de Barcelona.
A las 14.45 horas, en Majada Alta, pico Garmo Negro (Panticosa), un montañero sufrió diversos politraumatismos tras una caída. Fue evacuado en helicóptero y trasladado en ambulancia medicalizada al Hospital San Jorge de Huesca. El herido es un varón de 47 años, vecino de Madrid.
Poco después, a las 15.00 horas, una espeleóloga sufrió una posible fractura en un pie tras un golpe en el interior de la cueva de Santa Elena (Torla). Fue evacuada por el GREIM de Boltaña y trasladada al hospital de Jaca. Es una mujer de 45 años, vecina de la provincia de Barcelona.
El cuarto aviso del día, a las 15.55 horas, correspondió al barranco Formiga (Casbas de Huesca), donde tres barranquistas necesitaron asistencia tras resultar dos de ellos lesionados: uno por torcedura de tobillo y otro por una perforación en el costado al clavarse una rama. Los tres fueron evacuados en helicóptero al Hospital San Jorge. Se trata de tres varones de 47, 28 y 25 años, vecinos de Huesca.
El último día del puente se registraron dos intervenciones.
A las 11.35 horas, una esquiadora de montaña sufrió una luxación de hombro tras una caída en el pico Gallinero, en Cerler (Benasque). Fue evacuada hasta la helisuperficie de Benasque, donde continuó por sus propios medios tras la atención sanitaria. Es una mujer de 50 años, vecina de Vitoria (Álava).
Por último, a las 14.35 horas, dos senderistas tuvieron que ser asistidos en las inmediaciones de Bielsa y Parzán. Una de ellas sufrió una fractura de tobillo tras un tropiezo. Ambos fueron evacuados en helicóptero hasta la localidad de Bielsa, donde se encontraba su vehículo particular. Los afectados son un varón de 66 años y una mujer de 62 años, vecinos de la comarca del Cinca Medio.
Desde la Guardia Civil se recuerda la importancia de planificar adecuadamente las actividades en montaña, consultar la meteorología y adaptar las salidas al nivel físico y técnico, especialmente en periodos de alta afluencia como los puentes festivos.