La regularización de personas migrantes refuerza el empleo en Aragón y apunta a sectores con falta de mano de obra
Sindicatos y expertos han coincidido en Hoy por Hoy Zaragoza en que el proceso permitirá aflorar empleo, mejorar derechos laborales y sostener sectores clave como la agricultura, los cuidados y la hostelería

Zaragoza
El proceso de regularización de personas migrantes en España ha vuelto al primer plano del debate laboral en Aragón en una semana marcada por las reivindicaciones del Día del Trabajo. La comunidad ha cerrado el último año con un crecimiento sostenido del empleo migrante, que ha pasado del 16% al 16,6% del total, hasta alcanzar los 109.300 trabajadores, según los últimos datos conocidos. Un aumento que, lejos de ser coyuntural, ha sido presentado como estructural y necesario para el mercado laboral aragonés.
En Hoy por Hoy Zaragoza, representantes sindicales y expertos han coincidido en que la regularización puede convertirse en un “balón de oxígeno” tanto económico como social. El responsable agrario Óscar Moret ha señalado que el proceso “ha podido ser un balón de oxígeno para el sector”, en un contexto de déficit de trabajadores que afecta a múltiples actividades, especialmente en el medio rural.
La Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2025 ha confirmado que la población migrante presenta tasas de actividad superiores a la media, asociadas a una estructura de edad más joven. La mayoría de las personas ocupadas se concentra entre los 25 y los 44 años, lo que refuerza su papel en el sostenimiento del empleo total. No obstante, persisten desigualdades: la tasa de paro sigue siendo más alta que la del conjunto de la población, aunque con una tendencia descendente.
La responsable del Secretariado de Mujer, Igualdad y Migraciones de CCOO Aragón, Sonia García, ha afirmado que la regularización “ha permitido que muchas personas en situación irregular puedan optar a empleos en situación regular”, especialmente en sectores con escasez de mano de obra. En la misma línea, la secretaria de Formación y Empleo de UGT Aragón, Pura Huerta, ha subrayado que estos trabajadores “ya estaban trabajando y tenían que vivir”, pero que ahora lo hacen “con un empleo de mejor calidad y con más derechos”.
Ambas han destacado el impacto de la reforma laboral en la reducción de la rotación y la precariedad. Huerta ha explicado que en agricultura “han aparecido contratos de fijo discontinuo que permiten repetir campaña año tras año y ganar estabilidad”. García ha añadido que la contratación indefinida “ha permitido a muchas personas planificar su vida, acceder a una vivienda y salir de la economía sumergida”.
Los sectores con mayor presencia de empleo migrante siguen siendo los servicios, la agricultura, la construcción, la hostelería, el transporte y los cuidados. En muchos casos se trata de empleos de acceso, no siempre acordes con la cualificación de origen, debido a la lentitud en la homologación de estudios.
Sobre este punto, el alto inspector de Educación Pedro Rubio ha explicado que las solicitudes de convalidación han aumentado de forma notable. Solo en Aragón se han tramitado más de 3.400 expedientes en 2025. Rubio ha señalado que “la mayoría de las personas que llegan son cualificadas y quieren trabajar en aquello para lo que se han formado”, destacando el creciente interés por la Formación Profesional.
Las segundas generaciones, han coincidido los sindicatos, ya se están integrando plenamente en el sistema educativo y formativo aragonés, accediendo a todo tipo de estudios y profesiones. Un proceso que apunta a que la migración no solo sostiene el presente del empleo en Aragón, sino también su futuro.




