La trufa negra como motor de inclusión. Empleo social desde el campo turolense con la Fundación Térvalis
Impulso a un centro especial de empleo ligado a la truficultura que genera trabajo, sostenibilidad y futuro en el medio rural
Empleo que cambia vidas Tervalis 28 abril 2026
TERUEL
El cultivo de la trufa negra se ha convertido en la provincia de Teruel en mucho más que una actividad agrícola. Es también un motor de inclusión social y empleo protegido gracias al trabajo que desarrolla la Fundación Tervalis a través de su centro especial de empleo Impulso Aromas.
Desde explotaciones truferas situadas en Teruel, Sarrión o El Pobo, una veintena de trabajadores desarrolla su labor diaria en el campo. La mayoría de ellos son personas con discapacidad, en un modelo de economía social que, como explica Belén Ariño, psicóloga de acompañamiento de la fundación, pone a la persona en el centro y adapta el trabajo a las capacidades de cada uno.
El responsable del centro especial de empleo, Javier Serrano, destaca que se realizan todas las fases del cultivo: poda, mantenimiento del terreno, riego, preparación de nidos y recolección. En esta última, los perros truferos juegan un papel clave, guiados por operarios como Iván Vinuesa, encargado de su entrenamiento durante todo el año.
Ivan Vinuesa con uno de los perros truferos
Por su parte, José Miguel Muñoz, desde la Fundación Tervalis, subraya que se trata de un proyecto a largo plazo, que requiere paciencia y constancia, pero que permite consolidar empleo estable en el medio rural. Un empleo que, como cuenta David Dobón, uno de los trabajadores del centro, aporta bienestar, tranquilidad y motivación al desarrollarse en plena naturaleza.
Explotación trufera desde donde se emitió el programa en directo
El proyecto tiene además una clara vertiente ambiental. Tal y como explica Azucena Mainar, directora de Sostenibilidad del grupo Tervalis, las encinas truferas actúan como sumideros de CO₂ y favorecen la biodiversidad. Un ejemplo de cómo el campo turolense puede generar empleo digno, cuidar del entorno y cambiar vidas.