Ocio y cultura

Jacqueline Bisset: “Si consigo pronunciar dos veces el nombre de Zaragoza pensé que encontraría el camino para llegar”

La actriz de Noche Americana o Abismo ha recogido este fin de semana el premio del Festival de cine histórico Saraqusta en la capital aragonesa

Jacqueline Bisset en Zaragoza

Zaragoza

Bisset está en España después de tanto tiempo que casi ni se acuerda. Ha venido este fin de semana a Zaragoza a recoger un premio por su trayectoria en el Festival Saraqusta. “Si consigo pronunciarlo bien dos veces -confiesa- pensé que encontraría el camino para llegar”. Y lo ha hecho. Y eso a pesar de que su viaje, desde Los Angeles vía Londres donde se le perdió la maleta, ha sido toda una odisea. “Ya no hay personas con quién hablar, sólo máquinas que no te resuelven nada” se lamenta, pese a que la historia del extravío tuvo final feliz, “gracias a un señor muy amable en España”. “Fue un momento de estrés” reconoce quien a sus 81 años viaja sola y sin ningún asistente. “Es activa, completamente autónoma y profesional, escucha y atiende, no deja de trabajar, todo lo hace fácil y no parece que tenga la edad que tiene” reconoce con admiración el director del festival Saraqusta, José Angel Delgado.

A Bisset le han dado el premio por un curriculum interpretativo lleno de personajes históricos inolvidables. La que fuera actriz de Truffaut, Huston o Polansky, ha hecho de Josefina Bonaparte a Jacky Kennedy pasando por Anna Karenina de Tolstoy. Pero ni en el discurso al recoger su galardón ni en la conversación con nosotros tiene ganas de hablar de cine…y con su mirada verde mar insondable, unos vaqueros, deportivas y un pañuelo que podría pasar por palestino, nos explica porqué. “Creo que para la gente es increíblemente aburrido que les hablemos solo de cine, es lo que hacen en Hollywood, y me aburren soberanamente. Las películas son fantasías, y me gusta hablar de cosas reales, de las catástrofes humanas que están sucediendo, de las grandes empresas que dirigen nuestras vidas o de la gente terrible que está ofreciendo cosas contra el cáncer que no funcionan. Hay mucha gente sufriendo y soy muy consciente de eso” explica la que ha sido un icono del cine europeo.

A Bisset le gusta España, pero nunca había estado en Zaragoza. “Pensé que era una oportunidad para ver algo nuevo. Y eso me gusta. Y también comerme una de esas tortillas españolas, con patatas y huevos, que me encantan!”.

A la actriz le interesa la salud y la alimentación. Cuidó durante más de cuarenta años a su madre, que padecía esclerosis, y según explica el cocinar al vapor los alimentos mejoró muchísimo su salud, “seguía teniendo lo que tenía -dice- pero sé que esto funciona”. “Si pudiera -continúa- le regalaría a la gente una olla para cocinar al vapor a cada familia”.

También la salud mental le preocupa

"Tengo cierto instinto cuando hablo con la gente. Soy capaz de detectar cómo están de salud, si sufren, si necesitan consuelo. Veo que la gente necesita hablar de sus sentimientos, pero si todo el mundo habla y nadie escucha, esto no funciona. Yo puedo escuchar. Lo aprendí de mi padre. La gente necesita mucho consuelo emocional. Veo también mucho dolor y pobreza en el mundo, y frente a todo esto, el cine me parece a veces irrelevante. Es verdad que se puede contar en las películas, pero no es suficiente para ayudar a la gente. Y me acaba pareciendo trivial, aunque hablemos de películas muy importantes”

A Bisset le preocupa y entristece todo lo que está rodeando a la inmigración, defiende la mezcla y las distintas culturas y dice no entender que se expulse a la gente por su origen. “Lo que está pasando con esas pequeñas barquitas en el Mediterráneo me produce una profunda tristeza” y critica las políticas como el Brexit o el narcisismo de Trump que está provocando “daño a mucha gente de alrededor”.

Británica de nacimiento, con madre francesa, defiende Europa y sus valores y le preocupa como su país y otros del continente “están sufriendo”. Ahora ella reside en Los Angeles y sigue trabajando. “Sigo buscando papeles interesantes, de mujeres profundas”.