50 años del decreto que modificó los límites diocesanos de Aragón
La publicación oficial del obispado de Huesca y de Barbastro-Monzón, que de distribuye cada fin de semana en las iglesias, publica un reportaje en el que se recuerda que se cumplen cincuenta años del decreto ?Caesaraugustanae et Aliarum?, por el que se modificaron los límites diocesanos de Aragón. Hubo en aquel momento muchos cambios en las diócesis de Huesca, Jaca y Barbastro, aunque la última modificación no tuvo lugar hasta 1998, cuando la zona oriental se incorporó a la diócesis de Barbastro-Monzón.
El artículo indica que las diócesis han estado sujetas, a lo largo de la historia, a numerosos cambios en sus límites. En el inicio, tenían su origen en los avatares de la Reconquista, y no respetaban los de las demarcaciones civiles. Las diócesis de Barbastro y Jaca se crearon en 1571. Hasta 1786, las parroquias del Reino de Aragón estuvieron divididas entre siete diócesis aragonesas y seis foráneas. A raíz del Concordato de 1953, entre España y la Santa Sede, los límites de las diócesis experimentaron importantes cambios.
Entre ellos, se pueden citar los que afectaron a Huesca, que traspasó a Jaca, que dejó de pertenecer a la provincia metropolitana de Zaragoza y se integró en la nueva de Pamplona en septiembre de 1956, las parroquias de Broto, Buesa, Sarvisé, Asín de Broto, Bujaruelo, Torla, Viu, Linás de Broto, Fragüén, Oto y San Felices, Fuencalderas y Marracos. Entregó Santa Engracia a Zaragoza. También recibió el arciprestazgo de Berbegal, con sus parroquias e iglesias filiales, y la parroquia de Erés, de Lérida y Jaca, respectivamente.
Por lo que se refiere a Barbastro, incrementó su territorio con la incorporación de cuatro parroquias de la zona de Castarner, hasta entonces dependientes de Urgel, y de otras que tuvo que ceder Lérida, como Morillo de Liena, Bacamorta, Egea, Llert, Serrate, Nocellas, Merli, Villacale, Vilas del Turbón, Ballabriga, Beranuy, Denuy, Neril y, además, Estada, Estadilla, Fonz y Almunia de San Juan.
El artículo de Pueblo de Dios finaliza contando que, los territorios de Arén (siete parroquias), y Peralta de la Sal (ocho parroquias) se desmembraron de Urgel para pasar a Lérida. La zona oriental de la provincia de Huesca, sujeta a la sede ilerdense, y por lo tanto, a la parroquia eclesiástica de Tarragona, no pasó a la de Zaragoza hasta 1998, año en el que culminó su incorporación a Barbastro-Monzón.