Aragón contará con una nueva Ley de Caza
Facilitar la burocracia al cazador y al gestor de los terrenos cinegéticos, favorecer el relevo generacional y la conciliación de los intereses agrarios y cinegéticos, resolver en mayor medida la problemática de accidentes de tráfico producidos por especies de caza y actualizar el funcionamiento de las Reservas tuteladas por el Gobierno de Aragón. Estos son los motivos más importantes que han llevado al Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente a impulsar la modificación de la Ley de Caza vigente. El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento del Anteproyecto de Ley de Reforma de la Ley de Caza de Aragón. El texto clarifica cuestiones legales que afectan directamente a la actividad cinegética y simplifica trámites burocráticos para el cazador. Así, dota al Gobierno de mayor agilidad y eficacia en la tramitación de los asuntos relacionados con esta materia.
Concretamente, los objetivos que se marca la modificación de la Ley de Caza de Aragón son los siguientes:
- Simplificación en la tipología de cotos: sólo habrá una figura de coto desde el punto de vista de caza de especies. Ya no habrá cotos de caza mayor y menor de forma separada.
- Aclaración de indefiniciones legales que provocaban inseguridad jurídica al cazador: cazar en zonas de seguridad o el transporte de piezas de caza abatidas, son ejemplos de estas indefiniciones.
- Simplificación de la tipología de las licencias de caza, con la posibilidad de obtener una licencia interautonómica.
- Simplificación en la renovación de planes técnicos en los cotos de caza.
- Pago de daños producidos en accidentes de tráfico por especies cinegéticas: sólo sobre caza mayor en acción de caza colectiva (batidas) producida el día del accidente o 12 horas después y a 1.000 metros de la zona de cacería.
- Implicación de los Ayuntamientos y particulares, propietarios de los derechos cinegéticos, en la gestión de las Reservas de Caza, con la creación de un Fondo de Gestión de las Reservas.
La caza en Aragón es uno de los principales recursos económicos y recreativos en el medio rural aragonés. Con más de 50.000 practicantes, este sector ejerce una extraordinaria labor en el control de poblaciones y repercute favorablemente en la disminución de accidentes de tráfico producidos por la incursión de especies cinegéticas en nuestras carreteras, así como en el control de determinadas poblaciones que generan cuantiosos daños en cultivos agrícolas.
Pero, además, su repercusión económica es innegable, tanto por sus gastos directos (licencias, munición, armamento, perros, derechos cinegéticos y señalización), como por los indirectos (restauración, pernoctaciones o el control veterinario). Además, esta repercusión se distribuye a lo largo del territorio homogéneamente, de sus más de 4,3 millones de hectáreas distribuidas en cerca de 1.400 cotos, así como en otras figuras de administración cinegética.
Con todo, el Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento del Anteproyecto de la Ley de Caza elaborada por el departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente. Una vez transcurrido el proceso de información pública y tras recibir la el visto bueno de los informes jurídicos, el Consejo de Gobierno aprobará el proyecto para remitirlo posteriormente a las Cortes de Aragón.