La Universidad de Oviedo abre expediente a dos profesores por presiones y por difundir consideraciones lesivas
La denuncia que interpuso ante las autoridades de la Universidad de Oviedo el investigador y catedrático en el área de Bioquímica y Biología Molecular en el departamento de Bioquímica de la Universidad de Oviedo, Carlos López Otín (Sabiñánigo, Huesca, 1958), contra dos profesores de la institución por acoso ha sido archivada. Así lo han confirmado a Europa Press los profesores contra los que se dirigió Otín en el procedimiento, el catedrático de Biología Molecular Pedro Sánchez Lazo, y el doctor y profesor de Psicobiología Antonello Novelli Ciotti. A pesar de ello, la Universidad de Oviedo sí mantiene el expediente abierto contra ellos. En concreto, el diario La Voz de Asturias explica que al primero se le señala por haber tratado de intimidar en su despacho a una trabajadora dispuesta a testificar a favor de Otín en la investigación la campaña de acoso. Al segundo se le señala por haber difundido un correo masivo con consideraciones lesivas hacia el trabajo y la persona del investigador.
Muestras de apoyo: «Hoy, más que nunca, es un día para agradecerle que haya situado la ciencia asturiana en vanguardia»
Tras esta noticia, el investigador Carlos López Otín ha comenzado a recibir muestras de apoyo, como la del presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, que ha manifestado públicamente su apoyo al catedrático. «Todo mi apoyo a Carlos López Otín, orgullo de Asturias. Lo apoyé, lo apoyo y lo apoyaré siempre, pues su compromiso como investigador y docente, su entrega a su vocación, su trabajo para buscar soluciones a problemas de nuestras vidas es digno de todo reconocimiento. Todo mi afecto», ha manifestado Barbón en sus redes sociales. También se manifestaba el consejero de Ciencia: «Hoy, más que nunca, es un día para agradecerle que haya situado la ciencia asturiana en vanguardia».
Otro asunto que nunca llegó a ser plenamente esclarecido, fue la muerte en las mismas fechas de más de 5.000 ratones en el Bioterio de la Universidad de Oviedo, que servían para las investigaciones del equipo de Otín. Según las conclusiones de la Universidad, los animales fallecieron por la infección de un virus murino, relacionado con la leucemia, que terminó también con años de investigación.
La Universidad de Oviedo no ha querido confirmar ni desmentir este procedimiento.