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Cartas al Director: Día Mundial de los Derecho del Consumidor

La defensa de los consumidores es un mandato constitucional. La Constitución Española obliga a todos los poderes públicos a garantizar, mediante procedimientos eficaces, la seguridad, la salud y los legítimos intereses económicos de los mismos; a promover la información y la educación y a fomentar sus organizaciones.

Para los socialistas la defensa de los consumidores es, además, un compromiso que nace de nuestras más profundas convicciones. Un compromiso por la igualdad en el acceso a los bienes básicos de consumo; un compromiso por la seguridad de nuestros ciudadanos; una apuesta por la autonomía de sus decisiones, por el libre ejercicio de su poder de compra y por la toma de conciencia acerca de las repercusiones sociales, laborales y medioambientales que provoca. Apostamos por el activo, capaz de defender sus intereses en el mercado, dotado de conciencia ética sobre el resultado de sus decisiones y partícipe en la construcción de una sociedad más justa y más solidaria.

Para los socialistas las políticas de consumo no son sólo políticas destinadas a la protección de la parte más débil del mercado dentro de un modelo social profundamente consumista; son instrumentos que ayudan a todos los ciudadanos, y especialmente a los más desfavorecidos, a consumir con criterio, a preservarlos de los riesgos para la salud, a incrementar su seguridad, a proteger el entorno medioambiental y los recursos naturales de comportamientos irresponsables que perjudican gravemente nuestra calidad de vida y la de las futuras generaciones. Son políticas que fomentan la participación, la educación y la información.

La educación del consumidor le permite actuar responsablemente en el mercado, adquirir conciencia crítica, tomar decisiones eficientes haciendo uso cuidadoso de los recursos al tiempo que potencia los valores que subyacen en nuestras actitudes hacia el consumo,

La participación, a través de las organizaciones de consumidores, les permite influir en el diseño de otras políticas, incrementa considerablemente el peso de los consumidores en el mercado y preserva nuestros intereses individuales y colectivos frente a los de otros agentes económicos.

La solidez y fortaleza de nuestras organizaciones de consumidores, su credibilidad y capacidad de iniciativa contribuyen a alcanzar el objetivo de una sociedad más racional y sostenible en sus hábitos de consumo. Por eso apostamos por el fomento de organizaciones de consumidores fuertes, participativas y democráticas.

Para los socialistas, las Asociaciones de Consumidores deben poder constituirse en una pieza básica del entramado social con verdadera capacidad de negociación ante los poderosos sectores empresariales, dando así cumplimiento al mandato constitucional, que obliga a los poderes públicos a fomentar las organizaciones de consumidores y usuarios (Art. 51.2 CE) y a facilitar la participación de todos los ciudadanos y los grupos que se integran en la vida política, económica, cultural y social (Art. 9.2 CE).

Este año, la celebración del Día Mundial de los Derechos del Consumidor coincide con la constitución, por el Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero, del tercer Consejo de Consumidores y Usuarios de España, máximo órgano de representación y consulta de los consumidores españoles. Los tres que se han constituido lo han sido en etapas de gobiernos socialistas. El Consejo de Consumidores debe ser una pieza clave en el engranaje de las políticas de consumo en nuestro país. Confiamos en que la etapa que se inicia con la constitución del nuevo Consejo sirva de impulso y acicate en el diseño y ejecución de dichas políticas, representando y defendiendo los intereses de todos los ciudadanos como consumidores.