Cartas al director: Huesca, capital para el Alto Aragón y para la Comunidad Autónoma
Cámara de Comercio e Industria de la provincia de Huesca
EXPO 2.008: excusa, oportunidad y acicate para Huesca
Que Huesca sea una ciudad que tenga fuerza y empuje, que tenga capacidad de generar proyectos e inversiones, que sea la locomotora que tire del tren provincial, es capital tanto para nuestra provincia como para todo Aragón. Y decimos capital jugando con sus dos acepciones. La del sustantivo, porque Huesca debe asumir plenamente el rango que le corresponde como población más importante de la provincia y como segunda ciudad de Aragón. Y la del adjetivo, porque, efectivamente, es básico, primordial y necesario que ejerza de tal condición, en beneficio de toda la provincia, y de Aragón, cuanto antes.
Ahora puede ser el momento, pues la designación de Zaragoza como sede de la Exposición Internacional de 2.008 puede ser un revulsivo, un acicate, el detonante que estábamos esperando. Para Huesca, la Expo, sin ser la panacea de nada, constituye una inmejorable oportunidad para cambiar mentalidades, impulsar proyectos y poner en marcha iniciativas de desarrollo y de progreso que beneficien a la ciudad y al conjunto de la provincia.
En la provincia se configuran dos fuertes ejes con un gran potencial, como son el formado entre Jaca y Sabiñánigo y el correspondiente a las localidades de Barbastro, Monzón, Binéfar y Fraga. Tiene lógica que la ciudad de Huesca funcione como una rótula de conexión entre la zona norte y la zona oriental de la provincia, compensando y ordenando el territorio. Así se limitaría la actual fuerza centrípeta de la capital aragonesa, cuyo poder de arrastre dificulta, por su proximidad, que la provincia pueda posicionarse adecuadamente para afianzar su avance socioeconómico. Y ello a pesar de que el Alto Aragón cuenta con importantes ciudades que, por si mismas, tienen bases para garantizar su propio desarrollo.
Las líneas de trabajo que aplica el Gobierno de Aragón buscan precisamente corregir los serios desequilibrios territoriales de nuestra provincia, con una fuerte despoblación y con unos niveles de desarrollo inferiores a los que señalan las estadísticas de ámbito regional, pues éstas no reflejan la realidad de las comarcas al incluir los datos referidos a Zaragoza capital.
En este marco, la noticia de que Zaragoza organizará la Exposición Internacional de 2.008 ha motivado que la Diputación Provincial haya convocado un foro de trabajo que sirva para rentabilizar la celebración de este evento, iniciativa que aplaudimos y respaldamos desde la Cámara.
¿Qué ocurrirá con Huesca? Ahora es una ciudad funcionarial, a menudo ensimismada, desconfiada con las propuestas de cambio, en demasiadas ocasiones aletargada. Es decir, conformista y conformada. ¿No piensan que ha llegado el momento de cambiar el rumbo? ¿No creen que hay que romper la apatía y la rutina? ¿O queremos que se estanque la ciudad y quede con el pulso socioeconómico debilitado?
Y respecto al conjunto de la provincia, ¿sabremos sacar provecho a todas sus enormes potencialidades? ¿Seremos capaces de terminar con la despoblación? ¿Conseguiremos situarla en el nivel de desarrollo socioeconómico que merece?
Que Huesca ciudad y la provincia reúnen unas condiciones idóneas para avanzar en su desarrollo social y económico se ha dicho muchas veces. Quizá el problema sea decidirse y arrancar. La celebración de la Expo 2.008 puede ser la excusa perfecta para tomar la iniciativa. Pero no olvidemos que los que tienen que pasar a la acción son los propios oscenses. No sigamos esperando la ayuda de fuera. El desarrollo ha de ser endógeno, de dentro a afuera, por supuesto sin desdeñar inversiones foráneas.
Es decir, la iniciativa privada tiene que despertar e impulsar la acción. La Administración pública puede facilitar, favorecer y ayudar. Pero la generación y la creación han de nacer en la iniciativa privada, saliendo a flote el espíritu emprendedor de los altoaragoneses. De ningún modo pueden las instituciones públicas suplir el impulso que tiene que ejercer la iniciativa privada.
En nuestra opinión, teniendo en cuenta la necesidad de disponer de un Plan Estratégico de Desarrollo Provincial que oriente el camino por el que hay que avanzar, podemos adelantar algunas de las líneas claras de desarrollo de la capital altoaragonesa que, sin duda, estarían recogidos en ese plan global
Así, Huesca deber ser ciudad de comercio, turismo y servicios. Es imprescindible que la capital cuente con una locomotora comercial en el centro de la ciudad. Es la manera de que el centro recobre actividad y vida, para que la gente salga a pasear, a hacer sus compras o simplemente a pasar unas horas de ocio en las calles del centro. Y para eso hace falta una oferta comercial y de servicios orientados al ocio mucho más dotada que la actual. El comercio oscense está haciendo un esfuerzo digno de encomio en lo referente a la calidad de su servicio. Ese esfuerzo debe ser complementado o ayudado mediante la redacción -actualmente en curso- y la posterior aplicación de un Plan Local de Equipamiento Comercial, con acciones de dinamización, y con la citada locomotora comercial y de oferta de ocio, todo ello orientado a la posible puesta en marcha de un centro comercial abierto. Y, como es lógico, para llevar a cabo esta recuperación del centro urbano, es primordial e ineludible acometer la rehabilitación integral del casco histórico.
Un capítulo fundamental es el turismo. Huesca debe aprovechar y explotar este sector, tan importante para nuestra economía provincial, y que tiene una perspectiva de crecimiento tremenda. En este sentido, Huesca debe convertirse en la ciudad que ejerza de capital de la provincia española líder en la oferta de turismo interior de calidad. Debe ser el referente de este tipo de turismo, de manera que cualquier visitante pueda encontrar en Huesca, además de toda la información que necesite, las máximas facilidades para procurar desplazamientos a cualquier punto de la provincia, reserva de alojamientos, expedición de tickets para las estaciones de esquí, para hacer descensos de barrancos, para visitar monumentos o centros de interpretación, etcétera.
Por supuesto, Huesca no puede perder la oportunidad de aprovecharse del turismo congresual. Es imprescindible que cuente con las infraestructuras y equipamientos adecuados que le permitan ser una ciudad que pueda acoger congresos, simposios, salones, encuentros empresariales. La provincia ofrece todo lujo de atractivos que favorecerían una actividad congresual continuada.
Por otro lado, es precisa una mayor descentralización universitaria, pero es esencial que vaya acompañada de la dotación de más servicios de calidad en paralelo, para que la llegada de estudiantes no sea un éxodo inmediato hacia la enorme oferta de Zaragoza. Indudablemente, es primordial generar vida y consumo en Huesca.
Para ello, uno de los puntos esenciales es que la ciudad cuente con un proyecto cultural sugestivo. Se han dado pasos muy interesantes y existe oferta consolidada ?Festival Internacional de Cine, próxima apertura del Centro Aragonés de Arte Contemporáneo, por ejemplo-, y hay que profundizar en esa línea, coordinando las actividades que organizan tanto las instituciones como las asociaciones culturales u otras entidades.
Además, y dentro del sector servicios, Huesca tendría que saber aprovechar las ventajas de la ciudad para asistencia geriátrica y de servicios a la tercera edad.
Todo ello, sin desdeñar la posibilidad de nuevas implantaciones industriales, sector donde se ha producido un mayor descenso de empleo en los últimos quince años, ya que son importantes generadoras de riqueza, tanto a través de salarios como de pago de impuestos. Pero teniendo en cuenta que las mayores perspectivas de crecimiento se dan en el sector servicios, parece claro que hay que hacer una apuesta estratégica por él.
No obstante, habría que procurar que haya suelo industrial suficiente para posibles implantaciones nuevas. Por ejemplo, podrían llegar a Huesca empresas auxiliares al sector secundario del valle del Ebro. La iniciativa privada puede decir muchas cosas para procurar atraer este tipo de empresas. Vemos que poblaciones próximas a Zaragoza como Alagón, Zuera, Villanueva, Cogullada, o La Puebla de Alfindén tienen cada vez más asentamientos industriales. El radio irá ampliándose y 70 kms no es mucho, por lo que pueden llegar también a Huesca. En este sentido, es necesaria la generación de nuevos y modernos espacios industriales, así como la adecuación de los actuales. Y dentro de este sector, hay que favorecer el asentamiento de industrias agroalimentarias, de forma que revierta hacia el territorio el valor añadido de la transformación de nuestros productos agrícolas y el aprovechamiento de los recursos hídricos de que disponemos.
La nueva plataforma logístico industrial a ubicar en el corredor Huesca-Zaragoza, frente al Parque Tecnológico Walqa, debe ser un elemento muy a tener en cuenta por la iniciativa privada para aprovechar las posibilidades que surgirán con su apertura.
Para ello, claro está, es fundamental que ese corredor Zaragoza-Huesca no siga terminando en un fondo de saco. Actualmente no podemos aprovecharnos de los flujos de tráfico que llegan a Zaragoza desde la zonas más desarrolladas de la Península porque con las infraestructuras que contamos es impensable que la provincia entre en las rutas de transportes que unen el Cantábrico con el Mediterráneo o la Península con el sur de Europa. Todo el tráfico se desvía desde Zaragoza hacia el País Vasco o hacia Cataluña. Por eso es ineludible romper esa situación. Por un lado, con el eje transversal de la autovía Pamplona-Huesca-Lleida, y por otro con las comunicaciones ferroviarias y carreteras por el Pirineo Central.
Es necesario analizar las ventajas de las conexiones viarias y ferroviarias (incluida la posible futura conexión internacional). Huesca debe ser un nudo de comunicaciones. Las posibles consecuencias positivas, no vendrán solas, hay que prepararse para poder sacar provecho.
En esta línea, la gran mejora de las comunicaciones abre la vía de potenciar el corredor Huesca-Zaragoza. Huesca ha de seguir la senda abierta con el Parque Tecnológico Walqa, ubicada en este corredor, y que ha de ser punta de lanza del desarrollo de otras iniciativas empresariales que aprovechen la autovía y la proximidad con Zaragoza y con la Plataforma Logística Pla-Za.
Insistimos en que llevar a la práctica estas ideas ?a las que se pueden sumar muchas otras, pero creemos que éstas serían las básicas - se trata de una tarea colectiva, en la que han de participar diversos agentes. Pero creemos que es la iniciativa privada la que tendría que abanderar este impulso. Los que se involucren en esta tarea tendrán el reconocimiento de la mayoría de los oscenses. Los que no se quieran involucrar, por lo menos que no entorpezcan.