CEACCU critica la aplicación “escalonada” de la norma que regula las llamadas a números 905


CEACCU, organización a la que pertenece FEACCU-Huesca, ha recomendado a los usuarios que, por seguridad y al menos hasta que sea plenamente efectiva la regulación de los números 905, soliciten a su compañía telefónica la desconexión de los mismos.
A partir de este martes comienza a ser efectiva la primera de las previsiones de la Resolución de Industria, publicada el pasado 12 de diciembre, por la que se califica a los números 905 como servicios de tarificación adicional y, por tanto, se les somete a las mismas obligaciones que deben cumplir los mismos.
CEACCU, que ha venido largamente reclamando esta norma, critica que, no obstante, se aplicará de manera escalonada: así, hasta dentro de tres meses de la entrada en vigor, no será obligatoria la locución que debe preceder a la llamada donde se informa de su coste.
Tampoco serán efectivas, hasta entonces, el resto de condiciones del Código de Conducta de los Servicios de Tarificación Adicional (como la identificación de la empresa prestadora) o la obligación de facturación desglosada, condición necesaria para que, en caso de conflicto, el usuario no pierda el acceso al servicio telefónico pudiendo dejar de abonar las llamadas en las que se produce la disconformidad, como ayer aseguraba Industria.
Por otro lado, esta Resolución también aprueba las tarifas de estas llamadas, que varían en función del servicio y el número que siga al prefijo 905: así, entre las más caras están las llamadas de “televoto” que cuestan 0,60 euros (red fija) o 1,05 euros (red móvil), si tras el 905 sigue un siete y 1,20 euros (red fija) o 1,65 euros (red móvil) si el número, tras el prefijo, es un ocho. También oscilan entre 1,20 euros (red fija) y 1, 65 euros (red móvil) los servicios de entretenimiento o profesionales. En este caso, tras el 905 marcaríamos un cuatro o un cinco.
Hace ya cinco años que CEACCU viene advirtiendo que los números telefónicos 905 (igual que los mensajes denominados “premium” –MMS-) estaban sirviendo de “fuga” para sortear las obligaciones que paulatinamente se han ido imponiendo a los servicios telefónicos de tarificación adicional.
Ahora, los mensajes “premium” (o MMS) son otra vía para sortear estas restricciones, convirtiéndose en un nuevo refugio para el fraude. CEACCU ya requirió en diciembre a Industria que aprobase el Código de Conducta elaborado por la Comisión de Seguimiento de los Servicios de Tarificación Adicional.




