Cehimo solicita el retorno de las piezas devueltas de Lérida a sus parroquias originarias
Desde el Centro de Estudios de Monzón y comarca consideran que en este asunto de los Bienes, "no sólo los obispos de Lérida incumplieron su palabra"
El Centro de Estudios de Monzón y Comarca –CEHIMO- celebra que por fin las obras de las parroquias de la zona oriental de Huesca que pertenecían al obispado de Lérida hayan sido devueltas. No obstante, asegura que para ellos no acaba el triste y largo asunto de estas piezas, ya que éstas “fueron expoliadas de nuestras parroquias”, y consideran que el proceso no terminará hasta que vuelvan a sus legítimos propietarios.
En ese sentido, manifiestan que no es el Museo del obispado Barbastro-Monzón sito en Barbastro, y el que “con una hábil maniobra para los intereses de la ciudad que lo acoge consiguió que la DGA invirtiera 10 millones de euros en una ampliación para acoger las obras que se preveía que entregaría Lérida, que curiosamente ninguna procedía del antiguo obispado de Barbastro, sino de las parroquias de la zona oriental".
Es por eso que CEHIMO solicita que todas aquellas piezas que puedan retornar en condiciones de seguridad, conservación y visibilidad a sus primitivas parroquias, lo hagan a la mayor brevedad posible. “Para nuestros pueblos será un valor añadido en su atractivo turístico y cultural, – y de justicia, porque ellos fueron quien las costearon en su momento-, el poder disponer, si se dan esas circunstancias de seguridad, conservación y visibilidad de estas piezas en sus parroquias de donde fueron expoliadas, si no seguirán estando emigradas, simplemente que un poco más cerca”.
Por lo que respecta al Cinca Medio, hay piezas de Monzón, Binaced, Pueyo de Santa Cruz y Valcarca. Desde el centro de estudios mediocinqueño no entienden, por ejemplo, el caso de Monzón, que lo que queda del retablo de San Antonio Abad del siglo XV no sea expuesto en la catedral de Santa María del Romeral, lo que aumentaría el atractivo de la visita a la misma y simplemente haría justicia con el pueblo de donde fue expoliado y sufragado. Lo mismo sucede con Binaced, Valcarca y Pueyo de Santa Cruz, añaden.
Asimismo, recuerdan que en la génesis del nuevo obispado Barbastro-Monzón, del que se cumplen 25 años, se pusieron en la mesa en los encuentros previos con todos los agentes implicados, -alguno propiciado por CEHIMO-, cuatro consideraciones:
- Que en la denominación del nuevo obispado se incluyera a Monzón, recordando que en la fusión eran más los que venían de la zona oriental que los que aportaba el desaparecido obispado de Barbastro.
- Que Santa María fuera elevada a Catedral.
- Que Monzón acogiera algún servicio significativo del nuevo obispado.
- Y finalmente, que Monzón acogiera una subsede del Museo Diocesano del nuevo obispado, -que los 10 millones de todos, y de entonces, invertidos en Barbastro bien daban para algo más-.
CEHIMO concluye explicando que todo se cumplió menos esto último, de lo que bien se dolía en conversaciones privadas de las que fueron receptores, el entonces párroco de Monzón Mosén Manuel Linés, que encargó a CEHIMO la redacción de un proyecto museístico para los bajos de la casa parroquial, promesa no cumplida por el primer obispo del nuevo obispado y por todos los siguientes hasta la fecha, por lo que este retorno sería al menos un mínimo cumplimiento de la palabra dada por el primer obispo, mientras se sigue esperando la subsede del Museo, porque en este asunto de los Bienes de las parroquias de la zona oriental, no sólo los obispos de Lérida incumplieron su palabra.