Ciudadanos como Antonio Albero abren las puertas de su casa a la acogida de ucranianos
Este oscense vive en Polonia desde hace 11 años y ha acogido a las mujeres de una familia ucraniana que escapan de la guerra


Naciones Unidas afirmaba este martes que la invasión rusa de Ucrania ya ha forzado el desplazamiento de 660.000 personas a países vecinos, con la principal presión de los huidos sobre Polonia. Desde que comenzó la guerra en Ucrania se calcula que más de 400.000 ucranianos están refugiados en Polonia y que otros tantos se encuentran en la frontera intentando entrar al país vecino. Gobierno, ayuntamientos y asociaciones están abriendo sus puertas para la acogida, pero también lo están haciendo las de sus casas particulares. Lo ha hecho el oscense Antonio Albero y su familia. Una compañera de trabajo de su mujer, que trabajaba en la filial de su empresa en Ucrania, está viviendo en su casa con su madre y su hermana. Han dejado a su marido, padre y hermano en Ucrania, que tienen prohibido salir del país y deben unirse al Ejército ucraniano al tener entre 18 y 60 años.
Antonio Alberto es de Huesca pero vive en Varsovia (Polonia) desde hace 11 años. Vive allí con su mujer y su hijo, que son polacos. Varsovia está a unos 250 kilómetros de la frontera, pero por todo el país notan la llegada de personas ucranianas buscando refugio.
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Antonio Alberto, oscense que vive en Polonia, en Radio Huesca




