Crecen un 280% los expedientes de ayuda económica que tramita servicios sociales
La mitad de los expedientes corresponden a la parte norte de la comarca donde la economía depende, principalmente del turismo y la nieve
El año 2020 ha sido difícil y complicado en el centro de servicios sociales de la Comarca de La Ribagorza donde el personal se ha tenido que ir adaptando a la evolución de la situación día a día. De aquellos primeros meses en los que todos los esfuerzos se volcaron en la urgencia sanitaria, se ha pasado ahora a tratar de ayudar a quienes están sufriendo, económicamente, las consecuencias de la pandemia.
María José Gil, coordinadora de Servicios Sociales, apuntaba al incremento de los expedientes de prestaciones económicas, que con respecto a 2019, prácticamente se han triplicado. Han crecido un 280% y es muy elevado también el número de personas que, por primera vez, han necesitado acudir a servicios sociales.
El 2021 ha comenzado en la misma línea. De hecho, se han tramitado ya tantos expedientes como días llevamos de enero. A la gente, señalaba Gil, se le acaban los ahorros y los recursos y se van acumulando deudas. Destacaba la apuesta de la Comarca por apoyar, económicamente, estas situaciones mientras el presupuesto lo permita.
Majo Gil. SS enero 21
El sector más afectado es el turístico y más de la mitad de los expedientes se corresponden con la sede de Servicios Sociales en Castejón de Sos.
De las ayudas concedidas, un 46 por ciento se han destinado a alimentación, 29% para ayudas para pagar el alquiler de la vivienda, un 18% para gastos de agua, luz o calefacción y 7% a otros conceptos.
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La coordinadora se refería también al cambio en el perfil del solicitante. Históricamente, indicaba, servicios sociales se asociaba a beneficiencia y ayuda a los pobres pero ese estigma, añadía, hay que cambiarlo. Invitaba a la gente a conocer e informarse acerca de los servicios que se prestan.
Durante este tiempo, no se han podido desarrollar actividades comunitarias o grupales, pero sí se han prestado, con la normalidad que han permitido las restricciones derivadas de la pandemia, el resto de programas. Además, colaboran con Cruz Roja y la Asociación Guayente para desarrollar propuestas de inserción laboral dirigidas a personas desempleadas y asesoramiento en formación profesional y empleabilidad.
Gil añadía que aunque 2020 haya sido un año difícil, en Servicios Sociales les ha permitido aprender una nueva forma de trabajar y de comunicarse, y de demostrar la capacidad de adaptación del personal a las nuevas realidades.