Desvelan amenazas a Lasaosa y más detalles de la operación Oikos
El País y El Mundo siguen sacando a la luz detalles sobre la investigación que siguen afectando a la SD Huesca


En ambos diarios se hacen eco de conversaciones entre los presuntos implicados. Como asunto destacado las amenazas que al parecer recibía Agustín Lasaosa de los cabecillas de la trama, Aranda y Bravo, por una deuda de 100.000 euros. También se habla de los partidos que podrían estar amañados y especialmente del Huesca – Nástic donde se dice “participó casi la totalidad de la plantilla”, una afirmación que ha sentado muy mal en el seno del club azulgrana.
Además se van añadiendo en la investigación la sospecha de partidos que pudieron intentar también amañarse como el Lugo – Huesca e incluso vuelve a involucrarse al Sariñena, que ya hizo un comunicado negando cualquier implicación.
El Mundo indica en su información que «los malos vuelven a la carga», dice Íñigo López, jugador del Deportivo, ex del Huesca, al referirse a las amenazas que Carlos Aranda y Raúl Bravo trasladaron al presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, por una deuda pendiente de 100.000 euros. El episodio aparece en la documentación que obra en poder del juez instructor. La investigación no puede determinar si esa cantidad corresponde o no al pago de un amaño o apuesta pendiente, pero sirve de ejemplo para enlazar a las piezas clave en la trama de compra de partidos de la operación Oikos, que descubrió las pruebas para amañar el resultado del Valladolid-Valencia de la última jornada de Liga.
Aranda y Bravo, que eran llamados los «malos», tenían un papel clave en la red, según se deriva de la investigación. Las conversaciones interceptadas al primero y publicadas por El Mundo en su edición de ayer, indican que facilitaba información a posibles apostantes. El segundo, como prueba su relación y citas con Borja Fernández, capitán del Valladolid, habría establecido conexiones con futbolistas. Los contactos no se producirían siempre de forma directa, sino a través de intermediarios, y en ese rol la investigación destaca a Íñigo López.
«Ha tenido un papel central en la trama, actuando como intermediario entre Carlos Aranda y Raúl Bravo, por un lado, y los jugadores de fútbol, por otro. Igualmente, es el encargado de reunir el dinero de los jugadores por el gasto generado a la organización cuando éstos no han cumplido su parte, dinero que entrega posteriormente a Aranda y Bravo. Por último, ha servido de enlace entre ellos y el Sr. Lasaosa», explica el juez instructor.
La conexión de los «malos» e Íñigo López con el ex presidente del Huesca, , es documentada reiteradamente por la investigación. «Lasaosa ha tenido, con anterioridad a la jornada 25/05/18, algún negocio con Raúl Bravo y Carlos Aranda, por el que les debería la suma de 100.000 euros, que le están reclamando. Íñigo López, que actúa como intermediario entre ambas partes, se ofrece a hablar con ellos y ayudar a Lasaosa, infiriéndose que habría adelantado dinero para el pago de un posible amaño», explica el documento judicial. El jugador del Deportivo les recrimina que contacten directamente con Lasaosa, dado que es su cometido en la organización. Una hipótesis de la investigación es que el ex futbolista del Huesca facilitaría información al dirigente acerca de amaños para que éste realizara apuestas.
Pese a esas advertencias, en varias comunicaciones de whatsapp interceptadas al presidente del Huesca se observa cómo ha recibido un «mensaje amenazante por parte de Carlos Aranda para que le pague una deuda de 100.000 euros, desconociendo exactamente la procedencia de la misma.
EL Mundo añade que justo un día después, Íñigo López habla con Juan Carlos Galindo[jefe de los servicios médicos del Huesca] y le comenta que los malos vuelven a la carga». La investigación inicial del amaño del Huesca-Nàstic, denunciado por la Federación Española y LaLiga, es la que permite a los investigadores establecer el rol principal de Aranda en la trama.
Además se añade que la información que obra en poder del juez da cuenta, asimismo, de «una tentativa de amaño en un partido del CD Sariñena, en fecha no determinada, donde finalmente no se dio el resultado pretendido». Ello generaría una deuda con la organización de Aranda y Bravo, por lo que Íñigo López habría exigido el dinero a los futbolistas implicados.
El País añade que entre las conversaciones intervenidas en la operación, figura una en la que Íñigo López, exjugador del Huesca ahora en el Deportivo de La Coruña, cuenta al médico del club que “los malos” reclaman un dinero al presidente. Esta llamada se produce después de que López se cruzara con Aranda en la estación madrileña de Atocha, un encuentro en el que el cabecilla pidió ayuda al deportivista para recuperar la deuda. En la misma documentación policial, los agentes calibran sus sospechas sobre el partido que dio lugar a la Operación Oikos y en el que saltaron todos los sistemas de alerta de los mercados de apuestas. Según el relato de los investigadores, “en el amaño del partido Huesca-Nàstic participó casi la totalidad de la plantilla”.

Luis Abadías
Director de SER Deportivos Huesca. Contando el deporte de Huesca desde 1992.




