El fuego de las fallas llena de magia el fin de semana en Ribagorza
Estas prácticas ancestrales de culto al sol, son desde 2015, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad
Bonansa, Laspaúles, Montanuy y Sahún revivían, este fin de semana, las prácticas ancestrales de culto al sol a través del fuego, las conocidas como fiestas del fuego o Fallas del Pirineo, declaradas desde diciembre de 2015 Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco y que, un año más, se convertían en un atractivo para vecinos y visitantes. Era Bonansa la localidad que, el sábado, abría el fin de semana ‘fallaire’, y continuaban el domingo, víspera de San Juan, el resto de municipios. En todos, el encendido de las fallas, haros o brandons, se prendía para hacer desaparecer lo malo del año anterior.
En Bonansa el punto de encuentro de los ‘fallaires’ era la ermita de San Aventín. Allí, Albert de Moner, era, un año más, el encargado de prender el ‘faro’ con ‘eschelagras’ (aliagas). Desde allí, tras cenar, los vecinos iniciaban el descenso con sus fallas, primero los niños, y a continuación los adultos, para entrar en la plaza en medio de los aplausos de las personas que esperaban su llegada. A continuación corrían por las calles del pueblo para repartir los efectos purificadores del fuego, quemar lo malo del año anterior y comenzar limpios un nuevo ciclo., para finalizar arrojando las fallas a la hoguera en medio de la música interpretada por Pep LIzandra y Elías Porter.
El alcalde de la localidad Marcel Iglesias señalaba que, como era de esperar, fue una cita ‘multitudinaria pero sin llegar a colapsarse. Destaca el edil, la buena climatología y también el gran número de fallas que se ‘encendieron y que hicieron disfrutar mucho a la gente.
En Sahún, donde las fallas forman parte del programa festivo en honor a San Juan Bautista, la jornada comenzó con una ronda con Mosicaires hasta que a las 21.30 horas, el último mozo casado del pueblo prendió el ‘foro’ en el pórtico de la iglesia donde se prendieron las fallas para descender hasta la Fontaneta. Allí tuvo lugar el momento más espectacular, el volteo de las fallas creando unos aros mágicos de fuego. La noche concluyo con reparto de longaniza y patatas asadas entre los asistentes y baile.
Para los vecinos de Laspaúles, la del domingo también fue una noche mágica que contó también con una buena asistencia de gente. Se celebró, por la tarde, el ya habitual taller fallaire y quien quiso pudo adquirir fallas que se vendieron en la plaza. A las 21 horas, los fallaires iniciaron el ascenso al faro y, a continuación, tuvo lugar la bajada que concluyó con una cena popular en la plaza y un ‘Akelarre de brujas’ con el grupo de arte y circo Peliagudo.
Alrededor de 70 fallas iluminaron la noche del domingo en Montanuy, municipio que alargará esta tradición hasta el 6 de julio. El próximo viernes 28 se prenderán las fallas de Castanesa, y el sábado 6 de julio las de Aneto y Noales.
Son más de 60 municipios, de Aragón, Cataluña, Andorra y Francia, los que, este fin de semana, celebraron el solsticio de verano encendiendo sus fallas.