El juicio por el litigio del arte tendrá lugar el 18 de mayo


La juez del juzgado número 4 de Lérida, Beatriz Ferrer, ha fijado este día para celebrar el juicio por el litigio del arte, se da la coincidencia que en esta fecha se celebra en todo el mundo el Día Internacional de los Museos. La vista tendrá lugar en la sala de la Audiencia, que ha sido solicitada por la magistrada debido a la enorme expectación mediática que tiene este asunto. Por primera vez desde 1995 el litigio será analizado por un juzgado civil.
En el juicio declararán los dos obispos o las personas en las que éstos deleguen. En la audiencia previa el abogado del Obispado de Lérida defendió la propiedad leridana de las obras que reclama el Obispado de Barbastro-Monzón, al mismo tiempo que manifestó que acatará lo que diga Roma pero facilitará las pruebas para que la asociación “Amigos del Museo” de Lérida puedan demostrar la propiedad en el juicio civil.
Durante la audiencia previa la juez dejaba claro que se dictaminará sobre la propiedad de los bienes pero no sobre el lugar donde tienen que estar depositados los bienes en litigio. La titular del juzgado de primera instancia desestimaba los recursos presentados por el Obispado de Barbastro Monzón, y aceptaba la denuncia de la asociación de “Amigos del Museo”, que entienden que las 88 obras que reclama Aragón son propiedad del Obispado de Lérida por “usucapión”, una figura jurídica que otorga la propiedad de un bien por su tenencia pública, pacífica e ininterrumpida durante un mínimo de seis años.
Francisco Sopena, abogado de la asociación se mostraba “satisfecho” y explicaba que de las 112 obras de arte reconocen, que una parte se encuentra en depósito y han estado a disposición de sus legítimos propietarios y otras en las que solicitan que se determine la propiedad.
El abogado del Obispado de Barbastro Monzón, Hipólito Gómez de las Roces, insistía en que “las obras están en Lérida en depósito y que no son de la diócesis de Lérida”.
El Obispado de Barbastro-Monzón recordaba al Obispado Ilerdense que los bienes se encuentran en Lérida en depósito, que son propiedad de la diócesis altoaragonesa, y que deben ser restituidos según la sentencia del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica de 28 de abril de 2007. En un comunicado de prensa, el Obispado de Barbastro-Monzón destacaba que considera “indispensable mantener una línea de congruencia de comportamiento que, a Dios gracias, no ha perdido este Obispado”, respecto al cambio de postura del Obispado de Lérida en la audiencia previa por el litigio de los bienes.
El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, se muestra sorprendido por los “titubeos” del Obispo de Lérida en el asunto de las 112 piezas de arte que tiene en depósito y que debe entregar a la diócesis de Barbastro-Monzón, según los decretos del Tribunal de la Signatura Apostólica que ordenan la devolución.
Iglesias está convencido de que las sentencias de Roma terminarán cumpliéndose pero afirma que no entiende los constantes cambios de opinión del Obispo de Lérida, Joan Piris, “un día dice que cumplirá lo que dice Roma y al día siguiente opina totalmente todo lo contrario, y otro día dice que los bienes son suyos cuando anteriormente ha afirmado que aceptará la sentencia”.
El presidente de Aragón señala que una vez que Roma ha dictado una sentencia los Obispos obedecen. “Si un Obispo no obedece a Roma no está en Roma, y los Obispos si se separan de Roma lógicamente están fuera del ámbito de lo que es la disciplina y la obediencia al Papa”, ha afirmado Iglesias.
Los “Amigos del Museo” de Lérida presentaron la primera demanda civil en el litigio eclesiástico, el 13 de mayo de 2008, con objeto de que sea la justicia quien se pronuncie sobre la propiedad de 88 de las 112 piezas que reclama el Obispado de Barbastro-Monzón. El conflicto entre los dos obispados se inició en 1995 con la segregación de 111 parroquias de La Franja, en Huesca, de la diócesis de Lérida que se añadieron a la de Barbastro que pasó a denominarse Barbastro-Monzón y comenzó a reclamar las obras al Obispado de Lérida. Los reiterados decretos de la Santa Sede manifiestan que los bienes se encuentran en depósito en la diócesis de Lérida y que son propiedad de Barbastro-Monzón.




