El Quebrantahuesos Rugby Club se asegura una plaza en División de Honor catalana
A pesar de la derrota en Sitges por 26-21, los altoaragoneses han conseguido su objetivo


El partido no invitaba a optimismo, la semana había dejado una convocatoria con bajas sensibles en posiciones importantes, que obligó a Héctor a resolver el puzzle con las piezas disponibles, que fueron veinte valientes que se desplazaron a Sitges en pleno temporal de viento y tres horas antes de la hora habitual de juego. No obstante, todos y cada uno de ellos eran conscientes de lo que había en juego, y cuáles serían las claves para ganar este partido. Posesión, intensidad y fe. Una fe en las posibilidades de un equipo quizás naif en las artes oscuras del ruck, pero que suple su falta de saber añejo con hambre, no ya de victorias, sino de experiencias nuevas.
Ese hambre le llevó a una liga que le obliga a sumar más de 200 km por desplazamiento, pero que le ha convertido en un equipo mucho más trabajado, y el sábado le empujó a luchar hasta el último aliento frente al mejor clasificado en la DHC 2018 para conseguir el ansiado bonus defensivo que le convierte en uno de los 12 equipos que disputarán la División de Honor Catalana, la liga regional de más nivel en toda España.
El inicio del partido fue duro para el Quebrantahuesos, los “delfines” del Sitges atacaban muy bien a través del maul, y ganaban muchos metros a la defensa quebranta, pero no lograban romper el muro altoaragonés más allá de la línea de marca. El QRC salió vivo en varias situaciones hasta que un despiste en los postes del ruck acabó en ensayo local (min 18, 7 – 0). Luego llegó la reacción con el 7-7 en el minuto 32.
Los duelos se mantuvieron, y convirtieron el partido en una lucha a pecho descubierto, donde ni un metro se daba por regalado. El viento reinante y la excelente presión de los centros quebranta obligaban al Sitges a dar pases más cercanos y seguros para evitar melés, y ante cualquier patada, la tercera cortina se defendió muy bien por Aitor, Felipe y el maestro de ceremonias en la zaga, Gabi. En las situaciones que el equipo local rompía la defensa estaba el 15 quebranta para realizar un placaje ganador. Esto dejó al Sitges seco en el primer tiempo, y al QRC con una ventaja de 7 (7 – 14) tras un nuevo ensayo provocado por una melé.
El buen sabor de boca del descanso duró 14 minutos. En el minuto 54, una intercepción del José Antonio Gala, autor de un hat trick y mejor jugador delfín, fue seguida poco después de un nuevo ensayo fruto del gran trabajo de delantera del Sitges que apretó fase tras fase al QRC hasta que encontró el hueco. El Sitges había dado la vuelta al marcador (19 – 14) y estaba a un paso de mandar al QRC de vuelta a primera catalana. El toma y daca siguió en el partido, pero el QRC acusó la falta de recambios en delantera, en un partido tan exigente como este, y poco a poco fue cediendo terreno e iniciativa al Sitges que metro a metro fue merodeando la zona de marca quebranta.
El dramático desenlace, cual guion shakespeariano, llegó en el minuto 78. El Sitges conseguía una nueva marca entre los palos y tras la consiguiente transformación, dejaba el marcador en un 26 – 14 desolador para los intereses altoaragoneses. Fue en el minuto 79 cuando el Garrotxa les negó un punto defensivo, y en el 80 cuando el CRUC consiguió el suyo. Parecía una broma macabra del destino que el Sitges en el minuto 78 les fuera a dar la puntilla. Pero no, era demasiado injusto como para hacerse realidad. El minuto y 45 segundos que faltaban para finalizar el encuentro se contarán entre una de las mayores hazañas del QRC en su corta historia deportiva.
Arnau lanzó el balón a la luna, y está lo devolvió como si fuera el Sputnik a las manos de un jugador local que notó el peso de la historia y no pudo sujetarlo. Melé para el QRC. Arnau marca jugada. Todos saben que el balón no sale de esa melé, que serían los 8 gladiadores del scrum los que pulgada a pulgada, golpe a golpe, llevarían las esperanzas de todos los aficionados quebranta hasta la línea de marca y más allá. Dos golpes de castigo recibieron los delanteros locales por levantarse en la melé, y ya estaban a cinco metros de marca. Los cuellos doloridos de Diego, Mochu y Dueso se prepararon para una nueva acometida. Noel y Kevin se limpiaban los tacos para volverse a clavar al centro de la Tierra, Heko y Febas volvían a abrazar a sus segundas para que Ángel de nuevo conservara el balón entre sus pies. Un paso más, y después otro, y el Sitges dijo basta. El tercer golpe se convirtió en ensayo de castigo y 7 puntos directos para cerrar el marcador en un definitivo 26 – 21, que daba la victoria al Sitges y la gloria al Quebrantahuesos.
Los veinte valientes que se dejaron la piel dentro y fuera del campo, delegados, el personal sanitario y el público que vino a apoyarles podrán decir “yo estuve allí” y recordar una vez más el regalo de disfrutar de la magia del rugby en primera persona. También es de agradecer del apoyo “a tiempo real” por parte de decenas de seguidores que estuvieron pegados a sus grupos de WhatsApp los 80 minutos que duró el encuentro y se dejaron las uñas por la tensión vivida.
El QRC no solo logró su clasificación como tercero de grupo, sino que lo hizo con el tercer mejor ataque de toda la liga catalana, solamente superado por el CEU y el INEF Lleida. Toda una carta de presentación para la nueva aventura que les queda por delante. La División de Honor Vueling.

Luis Abadías
Director de SER Deportivos Huesca. Contando el deporte de Huesca desde 1992.




