El templo de Panillo celebra el Año Nuevo Tibetano 2147
Este lunes, mucha gente se acercaba a Dag Shang Kagyu para compartir con los lamas el Día del Losar
Los lamas, colaboradores y residentes del templo budista Dag Shang Kagyu de Panillo han dado la bienvenida, este lunes, al año masculino de la Rata de Metal 2147 que según los lamas va a ser un año ni demasiado bueno ni demasiado malo pero si de cambios y retos porque se cierra un ciclo.
Las celebraciones que se desarrollaban a lo largo de la pasada semana incluían rituales protectores y plegarias a los maestros a cuyo linaje pertenece el templo grausino. También los días previos los lamas colocaban las banderas de oración por el exterior del templo.
El día del Losar se iniciaba con el intercambio de catas, como buenos augurios, desayuno tibetano y el ritual de Guru Rimpoche. La más vistosa de todas las celebraciones tenía lugar en el exterior del templo, el ritual de fuego, de purificación y ofrecimiento al universo, con sustancias puras como el humo blanco o la harina, y los cantos y plegarias interpretados por los lamas. A pesar de ser día laborable, la celebración del Losar volvía a reunir a muchos turistas, curiosos o simpatizantes del budismo. La ceremonia se desarrollaba sin novedades, puesto que, como el año los lamas se colocaban de espaldas al templo.
Una vez finalizado el ritual, y antes de continuar la celebración en el interior del templo con el ofrecimiento de comida bendecida, el lama Drubgyu, se dirigía, a los asistentes para pedir, un año más, paz. Cedía después el turno de palabra a las autoridades que, un año más, les acompañaban en la jornada de celebración.
La alcaldesa de Graus, Gemma Betorz, se sumaba a los deseos de paz del lama y destacaba que, con el paso de los años, la celebración del Losar ha conseguido convertirse ya en parte del patrimonio cultural del territorio.
La visita a Dag Shang Kagyu sirve también para conocer cómo marchan los diferentes proyectos como es el caso del albergue, que este año, según explicaba Isabel Alcántara, presidenta del templo, ha estado bastante parado por falta de fondos para poder seguir avanzando en la construcción. Resta la fase de mayor inversión.
Isabel Alcántara. Losar 20 post
Por otro lado, ha comenzado la construcción, a la entrada del templo, de la ‘cueva’ que cuando esté finalizada albergará la imagen de Milarepa.
Cada año crecen las visitas a Dag Shang Kagyu y esa es una de las razones que ha llevado a poner en marcha el servicio de visitas guiadas de unos 40 minutos de duración para conocer también el recinto interior del templo.
Hace más de tres décadas que los lamas llegaron a la Ribagorza, y de este centro, dependen otros 10 ubicados en distintas ciudades españolas. En la actualidad, en el templo residen cinco lamas orientales y cuatro occidentales.
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