Eneko Atxa, el lujo bien entendido en la cocina


El cocinero vizcaíno, Eneko Atxa, es el encargado de retomar la actividad de los Talleres de Gastronomía que organizan la Escuela de Hostelería y la Asociación de Hostelería de la Provincia de Huesca. Atxa practica una cocina de raíz, pero innovadora hasta las últimas consecuencias. Utiliza productos de su tierra de máxima calidad ensalzando su valor con preparaciones cuasi perfectas.
Dice este cocinero, uno de los más firmes valores de la nueva hornada de profesionales vascos, que el concepto del lujo ha cambiado en la cocina. El lujo ya no es comer caviar, sino conseguir los mejores productos del aldeano de al lado. Eso sí, al precio que merece quien los ha producido, como marcan las más elementales reglas del movimiento Slow Food, del que también forma parte Atxa.
Eneko regenta ahora tres restaurantes: su buque insignia, el Azurmendi en Larrabetzu, otro en Madrid, concretamente en el hotel Villa Magna, y el último en abrir, en Bilbao, el Kalaka, con el que recupera las recetas más tradicionales del País Vasco.
En el taller muestra Atxa sus preparaciones. Preparaciones como el huevo trufado al momento o las vainas con patatas, nuestras clásicas judias verdes con patatas, pero revisitadas y dignificadas.
Eneko Atxa tiene una estrella Michelín y bebió de las fuentes de Martín Berasategui para después volar solo. A la estrella Michelín señalada, hay que sumar el premio Euskadi de gastronomía. Atxa ha sido también ponente en las tres últimas ediciones de Madrid Fusión.
Respecto a los premios el cocinero vasco dice que igual que llegan se pueden ir, como le ha ocurrido a algún establecimiento este año, pero que, de una forma u otra, él sigue trabajando para y por el público, que es el que le permite seguir abriendo sus tres restaurantes todos los días.




