Íñigo Ayllón: "Esquiar fuera de pistas es alta montaña y debemos conocer riesgos y nuestros límites"
El director de la Oficina de Montaña alerta de los peligros de una nieva muy cambiante, con obstáculos y sin señalizar
El esquí fuera de pistas balizadas suma un plus de peligrosidad a la experiencia del esquí que en muchas ocasiones no se tienen en cuenta. La imágenes de márketing que venden escenarios idílicos de nieve polvo empujan a muchos amantes de la nieve a buscar esos espacios, pero desde la Oficina de la Montaña de Jaca, su director, Íñigo Ayllón, llama a la prudencia. “No solemos tener esas condiciones idílicas y por lo tanto hay que enfrentarse con información, unas buenas dosis de técnica y capacidad crítica sobre nuestras posibilidades”, explica.
Conocer el peligro de aludes y llevar consigo y utilizar medios técnicos como el ARVA, la pala y la sonda son sólo algunos de los requisitos, pero también hay que tener en cuenta que podemos encontrar obstáculos como barrancos, piedras, ramas, y saber que la nieve, sin pisar, es muy cambiante. “Pasa más fácilmente de nieve polvo a húmeda o costra y eso requiere de un gran nivel técnico”, explica Ayllón.
Más información
Todo esto, que deben conocer los esquiadores de montaña, queda fuera del conocimiento de algunos esquiadores de alpino que utilizan las pistas balizadas en las estaciones de esquí, pero Íñigo Ayllón recuerda que “todo lo que es fuera de pistas, hay que pensar que quedas fuera del control de la estación y fuera de zonas controladas, con señalítica y nieve trabajada.
Íñigo Ayllón, director de la Oficina de Montaña de la FEDME en Jaca
Para Íñigo Ayllón, sucesos trágicos como el fallecimiento de un joven mientras esquiaba fuera de pistas este miércoles nos obligan a aprender, “tanto a nivel individual como empresarial”, y recuerda la necesidad de conocer nuestros límites y ser sensatos.