La atención a domicilio de La Ribagorza se reorganiza para llegar a cada vecino
La previsión ha permitido planificar el trabajo del centro de servicios sociales para atender nuevas necesidades
Una semana antes de decretarse el estado de alamar, el centro de servicios sociales de la Comarca de La Ribagorza ya había contemplado varios escenarios. La previsión permitió planificar el trabajo y reorganizar la atención a domicilio para atender las nuevas necesidades y llegar hasta cada vecino.
La coordinadora de servicios sociales, María José Gil, explicaba que incluso ‘siete auxiliares se quedaron en sus domicilios para prever que otras profesionales pudieran estar de baja y cubrirlas cuando fuera necesario con un objetivo: no dejar de atender a nadie que requiera ayuda”.
En La Ribagorza, como en otras comarcas, muchos usuarios se dieron de baja temporalmente y otras personas están precisando el servicio por primera vez. Desde los servicios sociales se hace la compra, se lleva a quien lo necesita comida preparada, se recogen medicamentos en la farmacia y, si es necesario, indica Girón, se lleva al centro de salud a los mayores que requieren sintrón u otro tratamiento y, sin bajar del coche, les atiende el facultativo.
Todo esto es posible, indican, gracias al perfecto engranaje con el centro de salud, las residencias de la comarca y todos los efectivos que prestan servicio en la zona. La coordinadora añadía que también se han puesto profesionales a disposición de las residencias porque ‘tenemos muy claro desde el principio que tendríamos que atender en domicilios a pacientes con positivo o con síntomas’, por lo que se ha extremado al máximo la precaución. En resumen, “un nivel de implicación total porque –recuerda esta responsable de los servicios sociales de La Ribargoza- para muchos de nosotros las personas a las que atendemos son como de nuestra familia y viceversa”.
Además de los servicios citados, y el de la urgencia 24 horas que ya estaba implementado, se han puesto en marcha otras iniciativas como el plan Actívate en Casa, fomentando la participación en concursos de recetas o diseñando tablas de ejercicios por parte de un fisioterapeuta. El objetivo, concluía Gil, es que ‘sientan nuestra cercanía en la distancia’.