Sociedad

La elección de Obama, una nueva era en las campañas de comunicación

Se cumple un año de la elección de Barack Obama como presidente de los EE.UU. La web, el uso de las nuevas redes sociales, del documentales en televisión, una gran red de voluntarios o unas buenas ideas han hecho historia en las estrategias de comunicación tras esta victoria electoral. Casi nadie discutía ya la importancia de la comunicación y la imagen en las campañas políticas, pero si a alguien le quedaban dudas, han quedado despejadas analizando el impacto de la campaña que llevó a Obama a la Casa Blanca.

Este miércoles a las ocho de la tarde el profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, Francisco Javier Pérez-Latre, habla en el Centro Cultural de Ibercaja sobre este aniversario, y se pregunta “¿Qué lecciones hemos aprendido desde el punto de vista de las estrategias de comunicación?”.

La “web” de la campaña se concibió como instrumento multimedia con objetivos como recaudar fondos, movilizar ciudadanos para los distintos actos de campaña, preparar materiales para los medios de comunicación y fomentar el apoyo al candidato. En 2007 los responsables de la campaña habían contratado a Mark Hughes, uno de los co-fundadores de Facebook, para lograr impacto entre las redes sociales. Lo tuvo. Se difundieron más de 800 vídeos, demostrando que la televisión ya no viaja sólo a través de cadenas de televisión. El ya célebre discurso sobre la cuestión racial en Filadelfia tuvo seis millones de descargas en YouTube. Otro de los récords de la campaña tuvo que ver con la recaudación de fondos. Más de 3.200.000 estadounidenses aportaron recursos económicos para una campaña que contó con un ejército de voluntarios -superó los ocho millones de personas- en una movilización ciudadana sin precedentes.

Internet fue determinante, pero la televisión siguió en el eje de la comunicación. En las últimas semanas la campaña de Obama gastó más de tres millones de dólares al día en anuncios de televisión. Además, se invirtieron cuatro millones de dólares en un documental de 27 minutos de duración emitido en horario de máxima audiencia.

Sin embargo, de poco habrían servido los medios sin ideas… Y sin ilusión. En torno a conceptos bastante abstractos (y poco ideológicos) como la esperanza, el cambio, el futuro y la unidad, la campaña logró generar entusiasmo, captar la atención de la opinión pública y, en cierto modo, reivindicar el valor de grandes ideas compartidas por la mayoría.

Las campañas de 2009 (Israel, Alemania, la precampaña británica) son campañas “post-Obama”. Un año después de su llegada a la Casa Blanca, las estrategias de comunicación han cambiado a imagen de una campaña paradigmática, que ha tenido un efecto "suprapolítico", modélico para centro, derecha e izquierda.