La Fiscalía de Huesca remite a Madrid su informe sobre un caso de presuntos abusos sexuales en el seno de la Iglesia
Inició el procedimiento en 2019 a raíz de la presentación de una querella en órganos judiciales de Huesca por parte de la presunta víctima
El Ministerio Público de la provincia de Huesca ha confirmado que ha remitido información a la Fiscalía General del Estado sobre un sumario abierto por presuntos abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia. El caso se inició en 2019 como consecuencia de la querella presentada por “por la persona ofendida”, pero fuentes oficiales de la Fiscalía oscense no concretan más datos sobre el asunto.
El fiscal oscense tenía de plazo hasta el 8 de febrero, para dar traslado a la Fiscalía General y sí confirma que remitió la documentación sobre el caso el pasado lunes.
La denuncia sería la única presentada de forma firme ante órganos judiciales de la provincia, si bien la investigación realizada por el diario “El País”, que incluye hasta la fecha 251 casos de pederastia en el ámbito eclesiástico en toda España, relata el testimonio de al menos dos personas que sufrieron o fueron testigos de abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia en la provincia de Huesca.
El más antiguo se remonta al año 1968. El denunciante, que no desea ser identificado, explica que él consiguió "escapar" de las agresiones sexuales, pero otros presuntamente las sufrieron en el colegio salesiano San Bernardo de Huesca; y acusa en concreto a F.C.M, alias “Nonius” y J.R., conocido como "El Patroclo". "El País" hace referencia además a otro caso que supuestamente se habría producido en 1995 en el colegio Nuestra Señora de Guayente, una escuela de hostelería en Sahún, muy cerca de Benasque.
Ante la información publicada, la Comunidad Salesiana de Huesca asegura a Radio Huesca que tuvo conocimiento de estos hechos a través de la Prensa y defiende la presunción de inocencia de los acusados. Reitera su solidaridad con las víctimas en caso de que, efectivamente, se hubieran producido los abusos; y recuerda que, desde 2020, las Diócesis de todo Aragón cuentan con una oficina para la recepción de informes y denuncias de abusos sexuales para prestar atención permanente a posibles casos.