La presunta autora de matar a su expareja en Broto asegura que lo apuñaló "por miedo"
La acusada se enfrenta a penas de 20 a 25 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía<br>


La acusada de matar a cuchilladas a su expareja en Broto en febrero de 2020 ha declarado este lunes en la Audiencia Provincial de Huesca que lo mató "por miedo y pánico" tras una discusión en su domicilio en la que él la insultó y agredió previamente hasta que la amenazó con un cuchillo y fue entonces cuando ella se lo quitó "y se lo enterré en el pecho a Geovanni". Le propinó cuatro puñaladas, la tercera le atravesó el corazón y le provocó la muerte inmediata. Asegura que "fueron las circunstancias lo que le llevaron cometer este acto", pero que en ningún momento "quiso quitarle la vida".
Explicaba que en el momento que se produjeron los hechos fue a casa de él a por su perro, que había retenido horas antes en otra discusión previa, y cuando llegó al domicilio a buscarlo llegó él, la insultó y escupió, la golpeó contra el marco de una puerta y luego cogió un cuchillo de la cocina con el que la amenazó. Él le dijo que "o era él o era yo" mientras ella lloraba y le decía que parara y fue entonces cuando ella le quitó el cuchillo y lo apuñaló. Afirma, además, que después ella se hirió con el arma blanca en otras partes del cuerpo e incluso intentó accidentarse, cuando huyó con el coche "para acabar con su vida" por lo que había ocurrido.
Por todo ello, la presunta autora de los hechos se enfrenta a una pena de prisión de 20 a 25 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía. La defensa tratará de acreditar hasta el próximo jueves que la acusada era víctima de maltrato continuado por parte del asesinado, que este era "tremendamente celoso" y le hacía la vida imposible a Daniela -como aseguraba su letrado-, y que actuó en defensa propia el día de los hechos. Por todo ello, pedirá una eximente completa por miedo insuperable.


Los padres de la víctima piden la máxima pena
Minutos antes de comenzar la sesión, hablaban a las puertas del juzgado oscense los padres del asesinado, que piden justicia y la máxima pena para la presunta asesina, que la madre calificaba como "cruel, despiadada y manipuladora". Añadían a los medios de comunicación que ella "no nos ha pedido perdón porque la maldad que tiene no es para hacerlo", señalaba el padre.
Cómo se produjo el asesinato, según el escrito de acusación
La reconstrucción de los hechos llevada a cabo por policía, forenses y otros implicados concluye con que la acusada habría matado a su exnovio movida por un ataque de rabia fruto de la ruptura sentimental. Previamente a los hechos, la víctima, Geovanni, había decidido poner fin a su relación con la presunta autora a través de una conversación telefónica que desencadenó que la supuesta asesina actuara así, que se negaba a dar por terminada la relación.
Según consta en el escrito de acusación, tras esta conversación telefónica, Daniela se dirigió al domicilio del atacado, a quien esperó a que llegara y le atacó de forma sorpresiva y sin que él pudiera defenderse. Le propinó cuatro puñaladas y la tercera, que le atravesó el corazón, le provocó la muerte inmediata.
Ella, en un primer momento, huyó de la vivienda pero, minutos más tarde, volvió y con otro cuchillo se autolesionó en el cuello, cara y pecho, según consta en el informe forense, para alegar que actuó en defensa propia. Después colocó el arma blanca sobre el cuerpo inerte de Geovanni para "fingir" que se había producido una discusión entre ambos.
Tanto la acusada como la víctima habían mantenido una relación de tres años y medio y habían sido compañeros de trabajo en el bar que regentaba el asesinado. Pusieron fin a su relación en septiembre del año anterior tras descubrir que Daniela estaba teniendo una relación paralela con otro hombre, aunque nunca dejaron de verse. En enero de 2020 intentaron volver y fue el 14 de febrero, el día que se produjo el asesinato, cuando presuntamente la víctima decidió poner fin definitivamente a su relación a través de esa conversación telefónica que acabó en asesinato.




