La SD Huesca y una primera vuelta lejos de lo esperado
La SD Huesca no ha cumplido con las expectativas esperadas en el primer tramo de la temporada, finalizando 11º clasificado con 27 puntos


La SD Huesca ha concluido la primera vuelta de liga con unos resultados lejos de lo deseado. Desde Nacho Ambriz hasta Xisco Muñoz, el conjunto azulgrana ha vivido diversos altibajos que no le han permitido consagrarse como un serio candidato al ascenso, ni mucho menos para asentarse, como mínimo, en unos puestos de play off que se encuentran ahora mismo a cuatro puntos de distancia.
Con un comienzo prometedor ante Eibar y Cartagena, todo hacía indicar que el Huesca podría pelearlo todo a las órdenes del técnico mexicano. No obstante, no tardaron en aparecer las carencias de una plantilla poco compensada y de limitados recursos. Un planteamiento osado por parte del cuerpo técnico, escasez de centrales, bajón por parte de los pilares fundamentales, esterilidad goleadora… Un cúmulo de elementos altamente peligrosos para los intereses azulgranas. Ser un recién descendido no asegurada nada y aunque ayude, a veces no es suficiente para dar con la tecla.
Y es que durante las primeras 21 jornadas, el nivel que ha mostrado la SD Huesca no ha estado a la altura de lo demandado, con muchos jugadores lejos del nivel que se esperaba además de unos refuerzos insuficientes, entre los que solamente ha destacado Marc Mateu. Jugadores como Florian Miguel, Buffarini, Pitta o Gaich no han alcanzado las expectativas esperadas, causa principal de la escasez defensiva y ofensiva que ha mostrado el equipo hasta ahora. En definitiva, una confección de plantilla cargada de numerosos experimentos que, por desgracia, no han dado el resultado deseado hasta el momento.
Por otro lado, Andrés Fernández se ha consagrado como el mejor de la primera vuelta. No solo del Huesca, puesto que el experimentado guardameta ha sido considerado uno de los mejores de la división de plata para diversos conocedores de la misma. Sin sus actuaciones, es más que probable que el Huesca de Ambriz y Xisco no hubiera logrado tantos puntos en momentos de máxima dificultad. Algunos partidos disputados, como por ejemplo ante la Real Sociedad B, Girona, Ponferradina, Málaga o Real Valladolid, así lo demuestran, en los que sus paradas fueron imprescindibles. Probablemente, el guardameta más decisivo dadas las carencias conocidas y reconocidas con regularidad.
Sin embargo, como 11º clasificado y con 27 puntos en el casillero, el equipo actualmente entrenado por Xisco ha logrado alejarse de una zona baja que acechaba por momentos, aunque todavía con enormes dificultades para ser un equipo constante en la victoria. A pesar de ello, el optimismo no desaparece dentro del club, pues son tan solo cuatro puntos los que separan el equipo de la zona más noble.
A partir del 2 de enero comienza la segunda vuelta, una maratón de mayor dificultad para todos los equipos de Segunda División y en la que realmente está toda la carne en el asador. 21 partidos tiene por delante una SD Huesca en crecimiento, asentada sobre unos cimientos tácticos basados en el rigor defensivo y que, con los refuerzos que la dirección deportiva realice durante el próximo mes, ha de seguir mejorando en juego, pero sobre todo en resultados.




