La sequía merma la producción de patata de Chía pero no su calidad
La VIII Feria de la Pata de Chía se celebrará el sábado 2 de noviembre
Aunque en mayo, cuando comenzaba a prepararse el terreno para el cultivo de la patata, las expectativas eran muy buenas, la falta de tormentas, principalmente, en julio y agosto, y las altas temperaturas, ha hecho que la cosecha de la patata de Chía se haya visto afectada. Las alrededor de 100 toneladas, que se esperaban sacar a la venta este año, se han quedado en apenas 15 y también esa falta de lluvia, se ha notado en el calibre que ha sido bastante menor que otros años. Donde no se va a notar la climatología extrema, explicaba Arturo Lanau, presidente de la asociación de productores, va a ser en las características que identifican a la patata de Chía, una patata de secano, con un sabor y una textura perfecta.
Arturo Lanau. Patata 19
La patata de Chía se cultiva a 1.221 metros de altitud, es ecológica y, todo el proceso de sembrado y recolección se realiza con métodos tradicionales.
El cultivo de patata de Chía se recuperó hace unos años pero, los más mayores del pueblo, recuerdan, campos y campos dedicados a este tubérculo ya que, casi todas las familias del pueblo, en mayor o menor medida, se dedicaban a la producción de patata. De hecho, en el reglamento de uso para el cultivo de la patata participaron todos aquellos que, antiguamente, habían cultivado patata de Chía.
Arturo Lanau. Patata 19 2
La Asociación de Productores de Patata de Chía se ha estancado en cuanto a número de socios, con 6 familias y el centro El Remós, no así en cuanto al número de hectáreas que se dedican a este cultivo que aumenta cada temporada. En la actualidad la superficie es de unas 6 hectáreas.
El futuro de la patata de Chía pasa por la transformación en el territorio que precisa de inversión y continuidad, una vía, que decía Lanau está ahí pero, de momento, sin explorar.