Las calles de Monzón recogidas en un libro


El libro “Historia de las calles de Monzón, Conchel y Selgua” responde a una iniciativa de la Concejalía de Servicios del Ayuntamiento (cuando se gestó, su titular era Joaquín Paricio), y ha visto la luz gracias a una beca del Centro de Estudios de Monzón y Cinca Medio (CEHIMO). El 2 de enero lo presentaron en la Casa de la Cultura los autores, Joaquín Sanz Ledesma y José Galindo Malo, y el alcalde, Fernando Heras. El volumen recoge casi 240 calles y lo ilustran 196 fotografías, y lleva adjunto un plano del casco urbano facilitado por el departamento de Urbanismo. Se vende al precio de 15 euros (los socios del Centro de Estudios, 12). La portada es una fotografía de un juego de baldosa de Francisco Peirón, el alfarero de Pueyo de Santa Cruz.
Los autores explicaron que el interés del trabajo reside en los datos que se aportan sobre los nombres de las calles del casco antiguo, las anécdotas y leyendas recogidas entre los vecinos, la descripción de los monumentos y las casas con sabor histórico o importancia arquitectónica, y la investigación del crecimiento urbanístico y poblacional de Monzón (“una ciudad que en el siglo pasado triplicó su población”) y cómo se enfrentaron los ayuntamientos al reto de dotar a los barrios de nuevos servicios. Galindo dijo que decir algo de las calles Sevilla o Ebro “tiene poco misterio”, y recalcó la faceta didáctica de las páginas del libro que hablan de reyes, personajes ilustres, nombres con raíces (calles Hospital y Macelo, por ejemplo) e inmuebles emblemáticos.
El alcalde valoró la iniciativa, apuntó que el libro será un buen regalo para las autoridades e invitados que visiten el Ayuntamiento, y coincidió con los autores en la apreciación de que el libro representa un estupendo punto de partida para conocer “cómo creció una ciudad que se reinventa cada veinte o treinta años”. Los 3.500 habitantes de principio de siglo se convirtieron en 5.000 en los años veinte por la instalación de la Azucarera, luego en 10.000 con la llegada de Hidro Nitro Española y Monsanto Ibérica a mediados de la centuria, y en 15.000 en los 60-70 con el “boom” de la industria química.




