Los colores, olores y tradición de las fiestas de Graus ya están aquí
Este sábado Mireille Abbal, 'pregonaba' el inicio de las fiestas y eran presentadas las seis parejas de repatanes


Graus ha iniciado ya el camino que desembocará el jueves 12 en cuatro días de pasión y de tradición que, grausinos y visitantes vivirán intensamente. Este fin de semana se ha desgranado un intenso programa pre festivo aunque, por encima de todas las propuestas, sobresalía el acto en el que se pregona el inicio inminente de las fiestas y se presenta a los jóvenes que van a representar durante todo el año a los barrios de la localidad. Pregón y repatanes volvían a llenar, la plaza Mayor, el espacio que un año más, acogía uno de los actos más populares.
La noche, con una temperatura que ya recuerda el final del verano, comenzaba con una pieza musical interpretada por Julia Martínez acompañada al piano por el barbastrense Mikel Legasa. A continuación eran presentadas las 6 parejas de repatanes que representan a los barrios de Graus y núcleos agregados.
La alcaldesa Gemma Betorz era la primera en tomar la palabra para dirigirse a sus vecinos. No faltó, en sus primeras palabras, la referencia a la plaza Mayor, testigo, decía, de la vida de los grausinos en fiestas y en otros momentos del año. Compartió con el público uno de sus primeros recuerdos de la plaza ligado a la presencia de Furtaperas colgado en la fachada del Ayuntamiento, que ejerció de aula, a mediados de los 80, mientras se reformaba el colegio Joaquín Costa. Entonces, decía Betorz, era impensable que algún día pudiera estar en ese escenario ‘con un nudo en la garganta’ dirigiéndose a todos sus vecinos.
Se refería a las fiestas como un momento de integración e identidad colectiva de vecinos y visitantes, donde todos añadía ‘somos cómplices’, algo que se hace evidente en la preparación de las fiestas donde agradecía a todas las asociaciones y colectivos el trabajo que realizan, a los vecinos que engalanan balcones y fachadas, y al personal del Ayuntamiento que también lo hace posible.
Invitaba a sus vecinos a disfrutar de la fiesta con respeto y tolerancia, libres de agresiones e incidentes. Y, por último, se dirigía a los repatanes para animarlos a vivir todos los actos con profundidad.


Este año era Mireille Abbal, concejal del Ayuntamiento de Tournefeuille, y ‘alma mater’ del hermanamiento con Graus, la encargada de ‘pregonar’ las fiestas de Graus. Agradecía, en primer lugar, el haberla elegido para desempeñar la citada tarea y, a continuación, recordaba los 30 años transcurridos, desde la primera vez, que una delegación francesa visitó Graus con el objetivo de crear lazos entre ambas localidades separadas por el Pirineo.
Vivió sus primeras fiestas Graus en 1989 y, desde entonces, decía, ha vuelto cada año. Recordó que es hija de republicanos aragoneses que tuvieron que huir a Francia. Su padre, cantador de jotas, le hablaba de la rondalla de su pueblo y de los dances, por eso, sus primeras fiestas de Graus resultaron muy emotivas, porque, puso imágenes a lo que siempre había imaginado con los relatos de su padre.
Esa reflexión le sirvió para hablar de emigración, de quienes ponen en peligro sus vidas en busca de un futuro mejor, de dignidad y de solidaridad. Formamos todos parte, decía, de la gran familia de la humanidad sin tener que renunciar a nuestras raíces.


Tras la intervención de la pregonera, se hizo entrega de los premios del concurso del cartel de fiestas y portada del libre y, otra pieza interpretada por Martínez y Legasa puso el broche a la noche en la plaza. La fiesta continuó en las instalaciones del centro con el vals de los repatanes y la verbena.




