Los vecinos de Puente de Montañana celebran una animada subasta de San Antonio
Las bandejas de rosquillas volvieron a protagonizar las pujas más reñidas
A pesar del frío, los vecinos de Puente de Montañana, cumplían, este domingo, con la tradición de la subasta de San Antonio. Debido a la adversa previsión meteorológica, la participación fue menor que en anteriores ediciones pero fue, en palabreas, de la organización ‘una buena subasta’.
La cita se desarrolló en la plaza del pueblo tras la misa y en ella se subastó todo lo recogido, la tarde anterior por las casas de los vecinos. Hace 30 ó 40 años, se solía recoger, sobre todo, mucho producto de la huerta como calabazas, patatas o cebollas, o también huevos, animales y patas de cerdo. Hoy en día se siguen recogiendo pero es más habitual la repostería casera o vinos y licores. En los últimos años, se han subastado muebles antiguos y, entre lo más curioso, figura el sombrero que llevó el obispo Alfonso Milián en la Jornada Mundial de la Juventud y que se subastó en 2012.
Los postres caseros (brazos de gitano, buñuelos, rosquillas o tartas) suelen ser los que protagonizan las pujas más reñidas. De hecho, este año, se subastaron hasta 3 bandejas de rosquillas y por una de ellas se llegó a pagar más de 100 euros.
La subasta tiene un fin solidario, ya que, todo lo recaudado se destina, a cubrir las necesidades de la parroquia. En los últimos años se han superado los 1.000 euros de recaudación.
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