Manuel Arcón, expondrá sus obras en Huesca durante el mes de mayo
Esta exposición organizada por el Centro Cultural de Ibercaja en Huesca, traerá a la provincia de Huesca las obras del escultor grausino que durante toda su carrera ha ido cosechando logros de todo tipo. En esta ocasión bajo el título Volúmenes humanos, la muestra reúne treinta y seis piezas figurativas y abstractas de este artista, con sesenta años de profesión, figura indiscutible en el ámbito de la escultura aragonesa del último medio siglo.
Las treinta y seis piezas de Volúmenes humanos están realizadas en materiales muy variados, mármoles de Carrara, de Portugal y de Tortosa; alabastro, maderas de abedul, de nogal, de olivo, de peral; piedra procedente de Calatorao, de Alicante, del Pirineo, arenisca de Salamanca y escayola. La esculturas están fechadas desde 1980 hasta 2003, salvo una pieza más antigua, ?Penélope?, creada en 1956.
El oscense Manuel Arcón ha mantenido a lo largo de su trayectoria profesional una línea de trabajo muy rigurosa en los aspectos técnicos y muy exigente en los conceptuales, además de una sorprendente capacidad investigadora. Su obra monumental esta presente en calles y plazas de numerosas poblaciones de la Comunidad. Según Rafael Ordóñez Fernández, algo que persiste en la obra de Manuel Arcón desde los comienzos es ?una clara voluntad de limpieza formal, expresividad depurada y supresión de cualquier detalle anecdótico e innecesario?.
A partir de los años ochenta, etapa en que comienza la consolidación artística del escultor, se contempla en el trabajo de Manuel Arcón dos líneas bien definidas, una de tendencia figurativa centrada en la creación de cuerpos femeninos, despojados de naturalismo, con volúmenes simples y extraordinaria precisión compositiva, y otra tendencia no figurativa, en la que se mantienen los rasgos de concisión formal y esencialidad, pero con una concepción eminentemente constructiva. Numerosos ejemplos de ambas tendencias pueden verse en la exposición de Ibercaja.