Un largo litigio judicial que marca la historia de Aragón


Han tenido que pasar 25 años y ocho meses (9.377 días en total) para que las parroquias del Aragón oriental hayan empezado a recuperar, por fin, los 111 bienes de arte sacro que fueron trasladados décadas atrás a Lérida sin ningún tipo de contrato de compraventa, permuta o donación. Así lo sentenció hace algo más de un año el Juzgado de Instrucción número 1 de Barbastro poniendo fin a un largo litigio que ha marcado la historia de Aragón.
En este últimos cuarto se siglo se ha sucedido las resoluciones y los interminables recursos, primero a nivel canónico y posteriormente de la jurisdicción civil. Y en todos los casos, uno tras otro, siempre han ido dando la razón a las tesis aragonesas. Desde el decreto que emitió el nuncio Lajos Kada en 1998 ordenando la devolución de los bienes a las parroquias aragonesas, pasando por el Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica o el de Rota.




