Actualidad

V Telemark Festival de Cerler

Del 25 al 28 de Marzo la estación de esquí de Cerler, grupo Aramón, acogerá, por quinto año consecutivo, el Telemark Festival organizado por el Club de Telemark Benasque. Un grupo de expertos, conocedores de una de las disciplinas del deporte blanco más antiguas que se conocen, desarrollarán esta cita obligada para las personas apasionadas del Telemark.

La propuesta, para los cuatro días, contempla un atractivo y variado programa de actividades relacionadas, todas ellas, con el Telemark: deste de test de material específico, hasta la telemarkeada sin olvidar las visitas guiadas, para todos los niveles, por el entorno de la estación.

La actividad comenzará el jueves con la recepción e inscripciones de participantes.

El viernes, en el llano del Ampriú, desde las diez de la mañana, recorridos por la estación y, por la tarde, en el polideportivo de Benasque, proyección y presentación del vídeo IV Festival Telemark Benasque.

El sábado, además de los recorridos por la estación, habrá test de material, “Free Heel Game y Memorial “Santiagoi Eogui” con el descenso Telemarkero, desde la zona del Gallinero, de la pista más larga del Pirineo. Y, por la noche, cena buffet y fiesta Telemarkera.

Por último, el domingo, se disputará la V Telemarkeada sprint clásico, habrá comida, entrega de trofeos y despedida hasta la edición 2011.

El Telemark es una técnica de esquí que nació en 1825 de manos de Sondre Norheim, considerado padre del esquí moderno. El nombre de esta modalidad proviene de una región Noruega llamada Telemark, donde Sondre inventó esta forma de hacer giros sobre las tablas de esquiar.

A principios del siglo XX, el esquí alpino, en el que se fija el talón al esquí, desbancó la técnica del Telemark. Esta técnica no volvió a practicarse hasta los a, en los que resurgió en Norteamérica, puesto que, proporciona una libertad de movimiento mayor y un mayor desafío, por su complejidad, a los practicantes del deporte del esquí.

La característica más notable de esta técnica es que el talón no está fijado a la tabla, siendo necesario casi arrodillarse sobre los esquíes a la hora de realizar los giros.