Ya está instalada la pasarela para peatones sobre el barranco de San Miguel
Los trabajos se enmarcan en el proyecto de conservación de cauces y gestión ambiental que la CHE desarrolla en toda la cuenca


La Confederación Hidrográfica del Ebro (Ministerio para la Transición Ecológica y El Reto Demográfico) iniciaba, recientemente, los trabajos de acondicionamiento de los barrancos de Montañana, San Miguel y San Juan, en el término municipal de Puente de Montañana. Esta actuación, que desarrolla la empresa IDECON, S.A.U, supone una inversión de 150.203 euros y su objetivo es restaurar las márgenes de ambos barrancos, para recuperar la capacidad de desagüe de estos cauces, asegurar su estabilidad, reparar los desperfectos que la erosión del agua haya podido causar a lo largo del tiempo y acondicionar las riberas para el uso y disfrute ciudadano. Este miércoles se instalaba una pasarela de madera, de 12,60 metros, sobre el de San Miguel para que los peatones puedan cruzar a uno y otro lado del barranco.
En concreto, en este barranco, se actúa para consolidar el vado en el camino de acceso existente al sur del casco urbano de Montañana. El proyecto incluye la construcción de dos tramos de muro de hormigón revestido con piedra, en una longitud de 67 metros aguas arriba del vado y de 15 metros aguas abajo hasta la nueva pasarela peatonal. También se van a retirar los rellenos de tierra o de otros vertidos que invaden el cauce.

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En el barranco de San Juan los trabajos consisten en nivelar y mejorar el firme del sendero de acceso a la ermita de San Juan y en limpiezas, desbroces, talas y podas en la margen derecha del barranco, entre el puente medieval y la pasarela de madera, y en la margen izquierda, entre esta pasarela y el camino de acceso a la ermita.
La actuación se completa en el barranco de Montañana, con el relleno y refuerzo mediante escollera de la oquedad que la corriente ha formado aguas abajo del vado existente.
Hay que recordar que el núcleo de Montañana es un referente de la arquitectura, el urbanismo y las formas de vida del medievo, y que está siendo objeto de un ambicioso proyecto de recuperación.
Todos estos trabajos se enmarcan dentro del proyecto de conservación de cauces y gestión ambiental que la Confederación Hidrográfica del Ebro desarrolla en toda la cuenca para detectar zonas potencialmente peligrosas, mejorar la capacidad de desagüe y los hábitats fluviales y en caso de avenidas, evitar desbordamientos.




