Fútbol

El Sporting explota su confianza

La victoria en Albacete, superando un mal inicio gracias a las paradas de Yáñez y ratificada con los soberbios goles de Campuzano, Gaspar y sobre todo Hassan, prolonga el buen momento del equipo gijonés, que sigue a un punto del playoff

Los jugadores del Sporting celebran la victoria con la afición rojiblanca presente en Albacete. / RSG

Gijón

Con este Sporting, cada día más osado, más valiente y siempre competitivo, la diversión está garantizada. Y eso se agradece. El fútbol, a nivel profesional, tiene como objetivo ganar, pero no debe perder la esencia del espectáculo. Cuando ambas cosas se juntan, como en el caso de este evolucionado Sporting, miel sobre hojuelas. Quién nos hubiera dicho que un Albacete - Sporting de la jornada 12 dejaría un recital de highlights propio de un partido de otra categoría. ¿Qué hubiera pasado si el gol de Hassan lo hubiera marcado Vinicius o si el de Gaspar Campos (eclipsado luego por el anterior, pero igualmente espectacular) lo hubiera firmado Lamine Yamal. Añadamos los paradones de Rubén Yáñez y el también espectacular gol del Albacete a la coctelera para el resultado: un partido entretenidísimo, en el que el Sporting fue de menos a más para acabar logrando una victoria fuera de casa que constata la confianza plena que tiene el equipo en sus posibilidades.

Recibe la newsletter diaria de SER Gijón
La información que necesitas conocer para empezar la jornada

Apúntate

Necesitaba ganar el equipo gijonés en Albacete. Relativizaba Miguel Ángel Ramírez en la previa la condición de punto de inflexión de este partido, pero en el fútbol las rachas se solapan y encadenar tres partidos sin vencer hubiera desinflado los globos de la confianza y de la ilusión. El equipo se mantiene aferrado a la estela del playoff gracias al triunfo en el Belmonte, gestado con un estilo diferente al de Santander, pero que acabó resultando efectivo. El entrenador apostó inicialmente por ponerle pausa al juego, con menos verticalidad, reservando la baza de Hassan para el final, por ejemplo. Acabó siendo un acierto del entrenador, al que hay que aplaudir por su evidente evolución en la búsqueda de un estilo competitivo para su Sporting.

No se puede obviar que el Sporting llegó vivo al momento decisivo gracias a las paradas de Yáñez, encargado de frenar la notable superioridad del Albacete en la primera media hora de partido. Gran acierto el fichaje de un portero que en el Carlos Belmonte firmó su mejor actuación de la temporada, aunque ya había apuntado detalles en otras ocasiones. Capeado el temporal, el Sporting empezó a crecer en el partido, logrando adelantarse en el marcador en la primera parte gracias al trabajo de presión de Djuka, a un rebote afortunado y al tino de Campuzano, ganado para la causa, enchufado y acertado tras un verano difícil. El catalán estuvo atento para cazar el balón rebotado y definir a la perfección.

En el clima de absoluta confianza colectiva que se respira en ese vestuario hay jugadores que tienen los pulmones completamente hinchados. Es el caso de Gaspar Campos, coronado como goleador del equipo con la espectacular cifra de seis goles en doce partidos. Tiene la portería entre ceja y ceja pero es que, además, sus goles suelen ser de los de ponerse de pie aunque tu equipo sea el rival. A su golazo por la escuadra solo se le puede poner un pero: la celebración, con una croqueta defectuosa que a punto estuvo de destrozarle las cervicales. El resto, impecable.

El otro (bendito) problema para Gaspar fue que el gol de Hassan eclipsó casi todo lo demás. Salió desde el banquillo y remató la tarde con una acción propia de un jugador de otra categoría, despreocupado de los tres rivales que tenía encima, con una ejecución perfecta, colocando el balón donde era imposible detenerlo e incluso engañando con el gesto de la mirada atrás, fingiendo su intención de asistir, antes de disparar a portería. Si también tiene gol, ¿cuál es el techo de este futbolista?

El Albacete se frotaba los ojos. Había dominado varias fases del partido, había generado ocasiones claras (25 remates, por solo ocho del Sporting, y 11 saques de esquina, por ninguno de los rojiblancos) y se veía goleado en su propio campo. Solo pudo aplacar el disgusto con el golazo de Silva en el minuto 86, en un disparo desde la banda que solo el jugador manchego sabía si pretendía ser un tiro a puerta o un centro. Le salió, en todo caso, un gol de bandera.

El Sporting sigue a un punto del playoff, con la competitividad por las nubes, con la deuda pendiente del rendimiento fuera de casa saldada y pleno de confianza para recibir al teóricamente todopoderoso Espanyol en El Molinón. En el vestuario rojiblanco no hay ningún miedo: que pase el siguiente.

David González

David González

Vinculado a SER Gijón desde 1998. Director de SER Deportivos Gijón y voz de los partidos del Sporting...

 
  • Cadena SER

  •  
Programación
Cadena SER

Hoy por Hoy

Àngels Barceló

Comparte

Compartir desde el minuto: 00:00