Asturias es la región más envejecida de España, con 265 personas mayores de 54 años por cada 100 menores de 16
La cifra ha experimentado un crecimiento de ocho puntos porcentuales con respecto a 2024

Spain, Asturias, Back view of unrecognizable child crouched down hugging to senior man while fishing with a rod into the sea sitting over big rock / Westend61

Asturias
Asturias es la región más envejecida de España, con 265 personas mayores de 54 años por cada 100 menores de 16, superando con creces el índice nacional (148 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16). Por detrás de Asturias, Galicia y Castilla y León lideran el ranking de envejecimiento en España.
En el Principado, se registra una tasa de natalidad considerablemente más baja que la nacional, con 4,4 nacimientos por cada 1.000 habitantes, frente a los 6,4 nacimientos de media estatal, según los datos correspondientes a 2025 del Observatorio Vulnerabilidad y el Empleo Fundación Adecco.
La evolución del índice de envejecimiento en Asturias muestra una tendencia sostenida al alza que, año tras año, marca un nuevo máximo histórico. Una progresión que, además, se está acelerando: solo en el último ejercicio el indicador ha aumentado un 3,1% (8 puntos porcentuales), el segundo mayor crecimiento registrado hasta la fecha (el pasado año el incremento fue ligeramente superior. Detrás de esta realidad se combinan diferentes factores, especialmente, una natalidad persistentemente baja y una esperanza de vida en aumento, que configuran un escenario demográfico cada vez más desequilibrado.
El siguiente gráfico refleja la evolución del índice de envejecimiento en Asturias, un indicador que expresa la relación entre la población mayor de 64 años y la población menor de 16 años dentro de un territorio determinado.

Evolución índice Envejecimiento Asturias / Observatorio Vulnerabilidad y el Empleo Fundación Adecco

Evolución índice Envejecimiento Asturias / Observatorio Vulnerabilidad y el Empleo Fundación Adecco
Asturias es una región envejecida desde el año 1992 (ejercicio en el que su índice de envejecimiento superó por primera vez el 100%). En la década de los años 90, el envejecimiento de la población en la región aumentó de forma notable, debido a la salida de personas -principalmente jóvenes- que emigraron a otros territorios en busca de oportunidades laborales. Posteriormente, entre 2005 y 2011 se produjo cierta contención a partir del efecto de la inmigración, que contribuyó a rejuvenecer la estructura demográfica de la comunidad.
Desde 2011 en aumento
Desde entonces, el envejecimiento de la población en Asturias no ha dejado de crecer, como consecuencia de la baja natalidad, el aumento de la esperanza de vida y la salida de población joven hacia otras regiones en busca de oportunidades laborales, factores que han acentuado progresivamente el desequilibrio demográfico. No hay que olvidar que Asturias registra una tasa de natalidad considerablemente más baja que la nacional, con 4,4 nacimientos por cada 1.000 habitantes, frente a los 6,4 nacimientos de media estatal. La emigración sostenida de población joven y en edad activa, motivada por la falta de oportunidades económicas y formativas, intensifica este desequilibrio.
En 2003, el número de personas mayores de 64 años duplicó al de menores de 16 en Asturias, una tendencia que sigue acelerándose. Desde entonces, y durante el último lustro, el envejecimiento se ha disparado un 17,3% en la región.
Mercado laboral
Este fenómeno no solo redefine la pirámide poblacional, sino que plantea implicaciones para el mercado laboral.
En este sentido, Asturias afronta una paradoja estructural: mientras la población envejece y la fuerza laboral es cada vez más sénior, el mercado de trabajo continúa desaprovechando a los profesionales mayores de 45 años y perpetuando barreras que limitan su empleabilidad. Así, el paro de larga duración afecta al 34% de las personas desempleadas en nuestro país, una cifra que se eleva hasta el 48,5% en el caso de las personas mayores de 45 años, y que sigue incrementándose progresivamente con la edad.

Cuadro envejecimiento CCAA 2024/2025

Cuadro envejecimiento CCAA 2024/2025
Esta cifra contrasta de forma significativa con las 117.000 personas de 55 años o más que abandonarán la actividad laboral en ese mismo periodo, según los datos actuales de población activa. En otras palabras, por cada cuatro personas que se jubilan en Asturias, solo una se incorpora al mercado laboral, lo que evidencia un llamativo desequilibrio en el relevo generacional. En suma, la diferencia entre las 117.000 personas de 55 años o más que dejarán de trabajar y los 29.214 jóvenes que previsiblemente se incorporarán a la población activa en la próxima década, se traduce en una brecha de relevo generacional de aproximadamente 87.786 personas.
Adecco señala la apuesta por el talento sénior como clave para paliar la falta de relevo generacional y la escasez de talento, y además deberá complementarse con la activación de personas que podrían trabajar pero que permanecen inactivas -por ejemplo, personas con discapacidad´-, con políticas de migraciones orientadas explícitamente al empleo, así como el aprovechamiento de la Inteligencia Artificial como palanca para automatizar tareas repetitivas, reducir errores y liberar horas para actividades de mayor valor.
Nueva realidad demográfica
"Asturias se adentra en una nueva realidad demográfica que desafía la competitividad empresarial y la sostenibilidad del Estado del Bienestar. El índice de envejecimiento no deja de crecer y esta realidad demográfica coloca a la región ante un desafío estructural que no admite más demoras; en este contexto, el edadismo se revela como un fenómeno obsoleto y como un profundo contrasentido. No podemos permitirnos prescindir de la experiencia y la capacidad productiva de los profesionales mayores de 45 años. De hecho, si todas las personas mayores de 45 años que actualmente se encuentran en situación de desempleo en Asturias (18.500) empezaran a trabajar, la brecha de talento derivada de la falta de relevo generacional podría reducirse en un 21%. Esta situación -el pleno empleo de los mayores de 45 años- es evidentemente utópica en términos absolutos, pero pone de manifiesto el potencial desaprovechado y sugiere que la activación del talento sénior constituye una de las palancas más inmediatas y efectivas para sostener nuestra estructura productiva", explica Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y director de sostenibilidad de The Adecco Group.
En la misma línea añade que "la modernización de nuestro país pasa, sin duda, por integrar plenamente a las personas sénior en el mercado laboral, a través de políticas activas que favorezcan su empleabilidad, y de estrategias de Diversidad, Equidad e Inclusión orientadas a erradicar el edadismo y a combatir de manera definitiva los sesgos de edad. Las organizaciones que sepan aprovechar la experiencia, el conocimiento y la capacidad de adaptación de los profesionales sénior estarán mejor preparadas para afrontar los retos de competitividad, productividad y transformación que exige el contexto actual. Apostar por el talento sénior no es solo una cuestión de responsabilidad social, sino una decisión estratégica para garantizar la sostenibilidad del tejido empresarial y del propio mercado laboral en el largo plazo".




