Fútbol

El Sporting suma menos de lo deseable en una tarde extraña

Los rojiblancos empatan en Albacete (1-1), casi tres meses después de sus últimas tablas

Jonathan Dubasin muestra respeto a la afición del Albacete tras marcar su gol de penalti. / LaLiga

Gijón

Partido raro el que protagonizó el Sporting en Albacete. Raro, para empezar, por la falta de costumbre de que el equipo gijonés empate un encuentro: no en vano es el que menos tablas hace de la categoría y no empataba desde el 28 de noviembre contra el Andorra. Para algunos un punto fuera de casa siempre hay que darlo por bueno; para otros lo del Belmonte será una nueva oportunidad perdida para meterse en playoff y para encadenar una buena racha que el Sporting necesita para remontar el déficit que arrastra de la primera vuelta. El punto sabe a poco porque el Sporting, salvo una desconexión en la primera parte, fue mejor que el Albacete. Al menos pudo rescatar un mínimo botín.

Tampoco es muy habitual que en un partido se marquen los dos goles de penalti. El primero lo cometió Ferrari, que estropeó su buena actuación de la primera parte con un exceso de intensidad (y un punto de mala suerte) en el área propia. La mala suerte continuó en esa acción con la parada solo a medias de Rubén Yáñez, que se lamentaba (como todo el sportinguismo) por haber adivinado las intenciones de Jefté, haber rozado el balón y no haber podido blocarlo. Inteligente como siempre, Jonathan Dubasin supo forzar el penalti del empate, demostrando además su eficacia al materializarlo; fue su duodécimo gol de la temporada, consolidado en el podio del Pichichi.

Y, desde luego, para rara (por poco o nada habitual) fue la acción de la cesión del Albacete a su portero, el exrojiblanco Diego Mariño, que ni el Sporting ni el equipo arbitral supo gestionar bien. Borja Jiménez se lamentaba, desde el palco al que fue desterrado por sanción, de la forma de tirar esa acción por parte de sus jugadores, mientras se planteaba la seria duda de si el portero tuvo que ser expulsado por meter la mano para evitar el gol siendo el último jugador.

La superioridad del Sporting, especialmente en la segunda parte, mereció más premio, pero el penalti en contra salió bastante caro. El equipo gijonés se mantiene a un punto del playoff, al menos temporalmente (hasta que jueguen sus partidos Córdoba y Málaga). Sigue en la pelea, pero tras haber sumado menos de lo deseable en el Carlos Belmonte, no lo queda otra que ganar a un Valladolid que llegará a El Molinón en pleno incendio y cumpliendo con lo que ya es una tradición: estrenar entrenador contra el Sporting.

David González

Vinculado a SER Gijón desde 1998. Director de...