Sociedad

La Universidad de Oviedo analiza cómo la protección marina afecta a la pesca artesanal en el Cantábrico

La iniciativa evaluará cómo las restricciones en los caladeros modifican la actividad de las embarcaciones con base en Asturias, Galicia y Cantabria

Barcos de pesca en un puerto asturiano. / Archivo

Asturias

La Universidad de Oviedo, a través del Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (INDUROT), lidera el proyecto ESPARDE (Efectos del Desplazamiento Espacial de Flotas Pesqueras Artesanales y Costeras Derivados de la Conservación y la Planificación del Medio Marino), una iniciativa que analiza cómo las medidas de protección y ordenación del medio marino influyen en los desplazamientos de la pesca artesanal y costera en el Cantábrico y en la sostenibilidad de las comunidades pesqueras.

El proyecto, enmarcado en el Programa Pleamar 2025, tiene como objetivo comprender mejor los efectos sociales, económicos y ambientales derivados de la reubicación de las flotas de pequeña escala como consecuencia de las restricciones espaciales en los caladeros. ESPARDE pone el foco en embarcaciones con puerto base en Asturias, Galicia y Cantabria, especialmente en aquellas que operan en zonas sujetas a limitaciones actuales o futuras. Emma Zapico es una de las investigadoras.

Una de las investigadoras de la Universidad de Oviedo explica cómo la protección marina afecta a la pesca artesanal en el Cantábrico

Para dar respuesta a este desafío, el proyecto desarrolla metodologías interdisciplinarias que permiten evaluar con mayor precisión el impacto territorial, ambiental y socioeconómico del desplazamiento de las flotas. El análisis de los cambios en la actividad pesquera y de los costes asociados para los profesionales del sector facilita una comprensión más realista de las consecuencias de las restricciones espaciales.

Los investigadores confían en que las metodologías desarrolladas puedan aplicarse a otros ámbitos de conservación y al diseño de políticas públicas, incorporando de forma más realista las prácticas tradicionales, los conocimientos locales y las limitaciones de las comunidades pesqueras artesanales. Este enfoque contribuye a una gestión más equilibrada, sostenible y socialmente justa del medio marino.