Selecciona tu emisora

Ir a la emisora
PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast

Manuel Menéndez Valdés, el aviador asturiano acusado de espía

Una edición facsímil reproduce y documenta el libro 'Siete meses condenado a muerte'

La apasionante vida de Menéndez Valdés

La apasionante vida de Menéndez Valdés

00:00:0008:10
Descargar

El código iframe se ha copiado en el portapapeles

Asturias

Manuel Menéndez Valdés fue un aventurero que nació en Castrillón 1885, vivió y trabajó en Gijón y falleció en Jaén en 1934. Su vida fue tan corta como intensa y única.

Recibe la newsletter diaria de SER Gijón
La información que necesitas conocer para empezar la jornada

Apúntate

Fue ingeniero industrial y un apasionado de la aviación. Tanto que en 1911 resultó elegido entre sus colegas para ir a Francia y aprender allí las técnicas de construcción de aeroplanos. Tenía también como fin aquel viaje, en el que trabó amistad con un tal Rolland Garros, obtener el título de piloto y se convirtió el segundo aviador asturiano en 1912, en el número siete de los civiles españoles y el quince de los totales.

Entró en la Escuela Nacional de Aviación de vuelta a España, que acabaría por dirigir. Pero al cerrarse la escuela regresó a Francia. Y allí llegó en la fecha que abre el libro 'Alas y cadenas. Manuel Menéndez Valdés 1885-1934' que se publica ahora con la edición facsímil de libro 'Siete meses condenados a muerte', memorias escritas por el propio Menéndez Valdés. La revisión de ese libro está firmada por el salmantino Luis Arias González y el gijonés Luis Rojo Medina. Se presenta este viernes en el Ayuntamiento de Castrillón.

Condena e indulto

La historia comienza cuando Menéndez Valdés es detenido en Francia por el comisario Priolet, que tenía en su haber ser quien arrestó a Mata Hari, acusado de supuesto espionaje a favor de Alemania.

Primero llegaron las torturas: «Con precaución matemática, me ajustan las argollas a los pies y las esposas a las manos, en forma tal, que solo Dios sabe lo que me hicieron sufrir», contaba el aviador. Y una cicatriz en la frente deja constancia de que llegaron a dispararle. Luego vendría un consejo de guerra y una condena a muerte.

La Liga de los Derechos Humanas y el mismísimo Alfonso XIII, el presidente del Consejo de Ministros durante el período de la Restauración, Eduardo Dato o el influyente conde de Romanones solicitaron el indulto que finalmente se concedió, pero a cambio de una condena a perpetuidad a trabajos forzados en el penal de la Guayana Francesa.

Huida

En el verano de 1921 llegó al penal de la colonia francesa después de una larguísima travesía y comenzó una durísima etapa de su vida que narraba en estos términos: “La evasión es muy difícil. Se intenta frecuentemente, pero los fracasos son tantos como los intentos ¡Dios mío, con qué resultados! Los unos perecen de fiebre en los bosques; los otros son muertos por los indios; los más vuelven a la prisión a sufrir mil castigos peores que la muerte”.

Pero él logró huir. Su hermano Jesús pagó a un nativo para que lo ayudase y en noviembre de ese mismo año pasó la frontera de la Guayana Holandesa, de allí a la Guayana Inglesa y tras cruzar Trinidad, Haití y Cuba, en febrero de 1922 arribó a Galicia y en ese momento concluye su relato.

Se desvinculó de vuelta de la aviación, intentó ser ingeniero municipal en Gijón, donde vivía su madre, pero no lo logró y formó parte de la delegación de CAMPSA en la ciudad, donde estuvo hasta su traslado a Jaén en 1933, un año antes de su muerte.

Varias vidas

“Estamos hablando de un personaje indefinible. Porque en realidad su vida son varias vidas, incluso no sólo tuvo varias vidas, sino que tuvo varias muertes. Una vida azarosa, una vida en la que él se casa dos veces, tiene siete hijos, se hace masón, participa en el Partido Republicano Radical Socialista, uno de los partidos más a la izquierda y más demagógicos que hubo durante la Segunda República y forma parte del Comité Republicano Revolucionario que proclama la República en Gijón el 15 de abril de 931. Es decir, que hay un viraje político y un viraje ideológico también muy significativo”, señala Luis Arias.

“Lo verdaderamente apasionante es su apuesta por la aviación desde un pueblo como era Santiago del Monte, tan pequeño, tan alejado de lo que era la atmósfera cosmopolita internacional que suponía la aviación, lo cual engrandece más su figura. Pero no solamente este aspecto de piloto es el que define a Manuel Menéndez. El resto de su vida es tan fundamental y básico como los años de piloto, aunque esa fuese su vocación principal”, añade Luis Rojo.

 

Directo

  • Cadena SER

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Hora 14
Crónica 24/7

1x24: Ser o no Ser

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir